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Mostrando entradas de 2012

Don't kiss me.

Y llegará otra chica que bese peor que yo, aunque la verdad es que poco importa que llegue otra que bese mejor, y otra que bese mejor aún, y otra, y otra y otra... sigue dando igual. Porque por mucho mejor que besen, ya estás acostumbrado a mi. Porque por mucho mejor que besen, con quien las estás comparando siempre es conmigo, y eso, me hace más importante. 


Vuela hasta la próxima sonrisa.

Y sentir que tocar el cielo puedo, da igual si camino al ras del suelo, pues no hacen falta alas para sentirse poderoso, simplemente  la energía y las ganas de todo. Soñé un día que era la persona más fuerte del mundo, luego me desperté y caí en lo más profundo, donde ya no me podían sujetar tus brazos, donde yo era frágil y me partía en pequeños pedazos. Cual frágil copa de cristal, más que yo aguantaba cualquier cosa, cual pétalo de flor desprendido de una rosa, y una sinfonía de miradas alegres, se convirtió en una punzada de dolor tan sólo al perderte. Ahora estoy aquí escribiendo de nuevo. Tal vez no estés igual, tal ves haya que empezar de cero. A ras del suelo como una y tantas veces, más ahora es diferente porque sigues ausente. Y tus ojos delatan lo que tu boca calla, tu mirada asegura por ti, lo que tu aún descartas. Y puede que volvamos juntos al cielo, o puede que tu perfume sólo pueda apreciar a lo lejos. 
Con una melodía, el momento perfecto, en una melodía quedan los rec…

Un recuerdo (jamás) olvidado

El sonido de una lágrima que se esconde en lo inaudible. Todo queda guardado entre las tinieblas mientras nada puede unirse, pues lo separado ha borrado cualquier recuerdo de por medio, ni siquiera un viejo verso recompone un recuerdo. Y sonreía cada vez que veía iluminarse tu cara, no había nada más perfecto que sumergirse en tu mirada, una sonrisa compartida que solo entendíamos nosotros, y daba igual que nadie entendiera o que nos tomaran por locos. Porque locos juntos al fin, juntos contra todo pronóstico, nos equivocamos tantas veces luchando por llegar a ese propósito, ese que jamás llego, y que ahora permanece en el olvido, el olvido de aquél beso que fue el último que nos dimos. Juro por lo que haga falta que de saberlo seguiría en tus labios, si, de saber que ese era nuestro final te seguiría besando. Al contrario de eso, cada vez estamos más lejos, yo corriendo para encontrarme contigo y tu corriendo de mi recuerdo. Y es que han sido tantas las tonterías que he echo desde en…

Bailar bajo la lluvia.

He bailado durante mucho tiempo bajo la lluvia sin ser consciente de lo hermoso que era. Rodeada de un millón de pequeñas partículas que caían continuamente al rededor de mi, porque esa es su única función. Caer. 
Tan simple hecho, puede crear tanta grandeza hasta hacer que el ser más grande se pueda sentir completamente diminuto, guiado por pequeños momentos que marcan la vida de cada persona. Que crean lo que eres, lo que somos todos.
El sonido de un violín, de fondo, lo hace todo más hermoso aún, te da la fuerza para encontrar lo que siempre habías buscado. No todo se detiene bajo la lluvia, ni bajo la enorme luna llena que esta noche está más deslumbrante que de costumbre. 
Lo notas, las lluvia baja por tu piel como si fuera su camino preferido, como si fuera sólo suyo, como si nunca nadie hubiera recorrido esos caminos. Y lo sientes. Sientes como aquella mano acariciaba tu piel, la observaba y la cubría de besos con tanta ternura que era imposible no sentir el calor de aquella perso…

Vida.

Necesito crear versos perfectos. 
Aunque esos son exactamente los que salen cuando no los buscas, los que se crean solos, de repente, cuando no lo esperas. Todo queda reducido a unas lineas poéticas perfectas en si. A sentimientos por escritos, ideas en otro punto, en otra dimensión. 
Una hermosa melodía de fondo se encarga de sacar lo más profundo en apenas un segundo, en un simple suspiro.
Amor, odio, tristeza, felicidad. Todo depende de la melodía de fondo, habla por nosotros, nos cambia, nos ayuda y nos identifica. Brotan todos los pensamientos prohibidos, aquellos que queremos borrar de nuestra mente, salen, se revelan, se hacen escuchar.
Y los gritos salen de cualquier lugar que antes fuera tranquilo y silencioso. La fuerza nace del lugar más débil, la grandeza se hace con todo y deja a un lado los miedos, los daños, lo deja todo hermoso, claro.
Es tan simple como escuchar una melodía, y preguntarte que sería tu vida si no fuera por esa canción, cual perdida estarán esas personas a l…

El ''a lo mejor'' ganó.

¿Qué si me importabas? Claro que me importabas, eras la persona que más me importaba en el mundo. Pero las cosas cambian, nosotros cambiamos, no puedo seguir dando el máximo sabiendo que al final no obtendré nada. Son muchos meses tratando de buscar la forma para recuperarlo todo y tratar de arreglarlo otra vez mientras que tú te niegas a todo, mientras que tú no haces nada. 
Yo no quería, no quería dejarte de amar, no quería dejar de sentir esto por ti, pero ya no puedo. Es verdad, ya era muy tarde, ya las últimas veces que hablamos esa emoción de siempre se me iba, esas sonrisas se cambiaron por miedo a tus respuestas. Me importabas, aún me importas, y mucho, pero lo admito, este amor que tenía se me fue, se ha ido yendo con cada lágrima que me has hecho derramar, con cada rechazo, con cada desprecio, cada vez que me evitas. Esas cosas tuyas me han ido lastimando cada vez más, cada vez sentía un poco menos hacia ti. Pero seguía luchando, intentándolo, arriesgándome a tu rechazo una v…

Al otro lado del teléfono.

Puede que no me diga nada, que pasemos largos minutos sin que ningún palabra rompa el silencio. Pero jamás es un silencio incomodo, jamás es un silencio al que sólo se le quiera poner final. Al contrario. Al no decir nada lo decimos todo. Compartimos sentimientos y pensamientos sin necesidad de palabras. Sobran. Nos entendemos, nos apoyamos, y en el silencio estamos juntas.
Estamos juntas en esto, aunque estemos lejos, a través de un teléfono siento que no estoy sola, que la tengo a mi lado, y le trasmito fuerzas, que sienta que yo también estoy ahí, sufriendo sus lágrimas y sonriendo con sus sonrisas.
Siempre, a pesar de todo lo que pueda pasar, una vez más al marcar su número y al escuchar su voz ya estoy un poco mejor, ya no me siento sola. Pues la tengo a ella, a esa persona tan importante en mi vida hace ya tantos años. A mi mejor apoyo, a mi mejor amiga, a mi hermana. 

La amas.

Hay melodías que una vez que las escuchas, se quedan guardadas dentro de ti como por arte de magia. Guardadas para siempre.
Y las escuchas, y la vuelves a escuchar y no puedes cansarte de ellas, pues se ha convertido en una canción importante para ti.
Esa sensación que recorre tu piel, que hace que te erices  que te emociones, que te den ganas de brillar, de ser luz y viajar a través del tiempo.
Y es que estamos hechos de la materia que se componen los sueños. Somos sueños. Somos melodía. 
Somos esa nota del piano que da el toque perfecto en el segundo perfecto. La nota de voz un tono más aguda de lo normal que se convierte en algo increíble, somos la letra, esa que parece que está hecha sólo para nosotros, para que la entendamos, para que podamos sentirla, para que nos llene cada rincón del cuerpo como si de sangre se tratara. 
Lo sientes, sientes como esa canción está hecha para ti, es tu melodía. Nadie puede entender como te sientes al escuchar los tres primeros segundos, pues esos tres…

Cosas que la vida enseña.

He aprendido que los amores, pueden llegar por sorpresa o terminar en una noche. Que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos, y que por el contrario, un desconocido puede convertirse en alguien inseparable. Que el ''nunca más'' nunca se cumple, y que los ''para siempre'' siempre terminan. Que el que quiere lo pude, lo sigue, lo logra, y lo consigue. Que el que arriesga no pierde nada, y el que no arriesga no gana. Que si quieres ver a una persona, búscala hoy, pues puede que mañana sea tarde. Que el sentir dolor es inevitable  pero sufrir es opcional. Y sobre todo, he aprendido que no sirve de nada seguir negando lo evidente. 

Apóyame.

Ella lo miró, y se dio cuenta de que luchaba para que las lágrimas no salieran de sus ojos. Nunca lo había visto así, en todos esos años a su lado, jamás había visto esa mueca de dolor y sufrimiento en su rostro. Podía tocar el dolor, podía haberlo hecho de haberlo querido.  Sabía bien lo que podía decir, pero antes, necesitaba saber el porqué, el porqué renunció a aquello a lo que tanto amaba, llegando así al punto de la muerte en vida.  -¿Por qué?- Salió de sus labios. A el no le sorprendió. Al contrarío, parecía estar esperando esa pregunta. Parecía llevar tiempo buscando esa respuesta, -La quería, la quería tanto que dejé que se marchara.-  Vio como parpadeó. Una lágrima veloz rodó por su cara sin poder evitarlo. Lo abrazó, y escuchó el llanto de su mejor amigo, ese que nunca antes había escuchado. El llanto de un hombre destrozado. El llanto de un hombre, que ha perdido el amor de su vida. 

Incompletos.

Él, se acuesta cada día con la sensación de que podía haber hecho algo más. Con miedo a llamar sin obtener respuesta, pensando que lo mejor es olvidar todo aquello que la otra persona ya hace tanto tiempo olvidó.
''No me quiere'', piensa, ''Ya no le importo, ni siquiera se acuerda de mi'' está en su cabeza el 90% del tiempo. Y así deja que pasen los días, las semanas, los meses, sin luchar por aquello lo que quiere. Porque piensa que no vale la pena, porque cree que pasar página es la opción más fácil, que simplemente hay que seguir por un camino diferente al de esa persona. 
En su cabeza se repite siempre que es mejor seguir, que es mejor seguir, que es mejor seguir. Le da miedo luchar y volver a perder, sin darse cuenta, de que al no luchar, ya está perdido.



Ella, se acuesta cada día con la sensación de que podía haber hecho algo más. Con el miedo a llamar sin obtener respuesta, pensando que lo mejor es olvidar todo aquello que la otra persona ya hace ta…

Una imagen vale más que mil palabras.

Amor.

Cuestión de odio.

Odio que me odies.No puedo hacer mucho para cambiar eso. He intentado hablar, juro que lo he intentado de la mejor forma que se, pero no sé que decir cuando nada es importante.  Siempre he tratado que no me odies. He tratado de asimilar que ya no me quieras, pero que me odies es algo que no creo que pueda llegar a asimilar.  Una vez más supongo que será culpa mía, pues es normal en mi actuar de todas formas menos de la manera correcta. Siempre he sido así, siempre haciendo todo menos lo que debo de hacer. Entiendo que no me quieras, pero pensar que me odias, no, eso es algo que no es fácil para mi. Nada puedo hacer eso es cierto, asumirlo, seguir adelante tal vez.  Da igual ¿no?  Ya todo da igual.

Espero que tengas claro que;

sin ti perdí la inspiración. 

Lucha interna.

He intentado hablar en voz alta mientras siento como mi boca está cerrada cuando realmente está abierta. 
Caminar por la calle sin rumbo nunca fue tan eficiente como ahora, pues las notas rotas de un piano me hacen compañía mientras camino por esa calle en la que hace tanto frío que duele respirar.
Un poco más de volumen hace que el momento sea perfecto, especial, único. 
Un poco más de volumen siempre consigue todo.
Puedo sentir las notas tan dentro de mi que olvido por un momento que el frío poco a poco le va ganando ese pulso a mi cuerpo, cual rosa que se marchita sin que se pueda hacer nada para salvarla. 
Busco a alguien.
Realmente busco a alguien. Realmente anhelo sentirle cerca, mientras que el miedo de que pueda ser alguien más hace que mi corazón lata tan fuerte como el de un niño asustado por un payaso.
Un abrazo perdido entre los sueños de aquella noche que terminó hace ya demasiado tiempo. Unos sueños que se rompieron en pedazos  cual baso de cristal frágil y sin protección. Todo…

Hello december.

He estado sentada pensando en que pensar.
He estado sentada durante tanto tiempo que ya no recuerdo que se siente al estar en pie.
Mi cama se ha convertido en el único lugar en el que puedo sentirme segura, en el que me siento libre, y donde mis pensamientos se descontrolan mientras miro sin prestar atención al armario que permanece en todo momento con las puertas cerradas.
Sé lo que hay tras esas puertas.
No tengo el valor para mirar. Hace daño. Duele.
Me pregunto que ganaría si luchara una vez más por todo, y luego, mientras una lágrima desaparece en la colcha me repito a mi misma una vez más que no hay nada que pueda lograr.
Nunca he sido capaz. Ahora menos, pues, ¿porque tendría que ser diferente de repente?
Es en ese momento, en el que vibra el móvil. 
No voy a mirar, ¿para que? no vale la pena, nunca la vale.
Y puede que algún día cuando mire, me sorprenda al ver lo único que quiero ver.
O puede que no.
No lo sé.
El caso es que, sea como sea ha llegado el invierno, ya estamos en diciembre, …

¿Sol? ¿Qué es eso?

Sentir el cielo entre mis manos al coger el bolígrafo y el papel.Noto como puedo con todo, como el cielo se hace pequeño bajos mis pies, pues ellos entienden todo lo que nadie más puede. Sentimientos. De esa mierda me sobra. Ojalá no fuera así, ojalá pudiera escribir sobre lo maravilloso que está el tiempo ahí fuera, con el sonido del viento golpeando las ventanas mientras yo estoy protegida con una gran manta que da demasiado calor al tiempo que veo mi película favorita. Hermosa sensación de protección. No la tengo. El viento me golpea mientras estoy desprotegida luchando por encajar una llave en una puerta que no abre. Puedo decir que me encantaría poder encontrar al menos la llave, que es lo que más necesito para poder protegerme de mi misma, pero el frío me congela sin siquiera darme la opción de que pueda moverme para impedirlo.  No puedo moverme. Y es que hablar del tiempo perfecto no es una opción, aunque la verdad es que he hablado del tiempo, pero sin hablar del tiempo.

Buenos días princesa,

soy un hombre y te hablaré así una semana, te echaré el raspe, y a la semana de conocernos te diré de quedar, tú me dirás que sí ya que decir que no te sería imposible, porque llevo una semana haciéndote creer que eres la única chica que me importa. El día que hayamos quedado te diré que eres la más hermosa, que nunca te cambiaría por otra, que me gustas de verdad aunque hace poco que nos conocemos, y que nunca te podré olvidar. Después de decirte mil cosas bonitas para ilusionarte me lanzaré, te daré un lindo beso y te susurraré ''te quiero princesa, todo saldrá bien'' y después de eso te seguiré besando. Cuando llegue la hora de irnos, tú te irás a tu casa y yo a la mía y te conectarás a toda prisa para que yo pueda hablarte. Pasarán los minutos y no te hablaré, te meterás en mi perfil y verás comentarios de otras chicas, te echarás a llorar y me hablarás desesperadamente para que te explique que es lo que está sucediendo, y yo te diré que son amigas, que confíes en …

No me mires, no puedo respirar cuando me miras.

No puedo pensar si te tengo cerca, no puedo ser yo,  no puedo encontrarme a mi misma cuando estoy malditamente cerca de ti.
Puedo sonreír, puedo hablar descontroladamente y actuar de manera completamente indiferente.
Mentira.
Mi mente está en ti, en tu sonrisa en tus ojos.
No me miras, ya nunca lo haces. Y puede que esté bien, y que todo sea como debe de ser, pero eso no significa que me guste ni que lo acepte, que no me duela o que sea mínimamente llevadero, pues es tenerte cerca, o verte, y mi mente se desconecta, actuó dirigida por ti, movida por tus pensamientos, por el que pensaras al ver mi sonrisa, que sentirás al verme, que pasará por tu mente al saber que yo estoy ahí.
Y yo, yo creía que era fuerte, que podría con esto, que saldría bien. Pero no, cada vez cuesta más, avanzo sin moverme y no logro que nada cambie.
Puede que parezca fuerte, pero todo se ha congelado y no puedo avanzar en ninguna dirección. Siento como no puedo hacer nada.  Mi vida se ha parado de golpe y yo, por much…

Tic-tac.

Sé que no es lo mismo. 
Que ni siquiera se parece remotamente, y que no lo hará nunca. 
Los detalles, las miradas, las sonrisas o abrazos no tienen comparación. Los sentimientos no son lo mismo y las ideas no paran de cambiar.
Poco a poco me voy quedando atrás, lo noto.
El tic-tac del reloj me hace darme cuenta de que el tiempo avanza, pero que yo no lo hago.
Soy de piedra, pero poco importa la verdad. 
Los libros que antes leía ahora están a punto de ser quemados hasta convertirse en cenizas, las películas han cambiado sus guiones y las letras de las canciones ahora tienen un significado diferente. 
Apostarlo todo por un futuro que ya no existe, bailando a través del miedo como si este fuera el que maneja nuestras vidas, a través de los largos caminos sin sentido donde las agujas del reloj no tienen ningún significado. El tic-tac no causa efecto, es un sonido más, sin consecuencia, sin remedio. Un grito sordo lo cambia todo, yo puedo oírlo, y que tu no puedas escucharlo es algo que me quema…

-Si tu saltas yo salto, ¿recuerdas?

¿Es así como se siente?
No me gusta saltar sin tener donde caer, pero esta vez he saltado.
Que hay que arriesgarse es lo que se dice siempre, que es lo que vale la pena, de lo que se trata la vida.
¿Se supone que de eso se trata la vida? ¿De arriesgar y perderlo todo? Pues no me gusta.
Vivir en un mundo donde los sentimientos valen menos que las palabras y que las palabras valen más que lo hechos, sin lógica alguna, sin ciencia que sea capaz de explicar tal cosa. Sin sentido, sin razón.
No me acostumbro a la derrota a pesar de que sea lo único que ha estado últimamente en mi vida, sin fallarme, en todo momento. Pues las personas nunca están, ni aquellas que algún día no tan lejano prometieron un ''cuenta conmigo para siempre''.
¿Para siempre?
Los para siempre siempre terminan,siempre dejan de existir. Se terminan, se gastan como cual billete que se malgasta un día de rebaja en cosas que jamás llegarás a utilizar. Pues no vale la pena, las cosas importantes no se prometen, no …

Una canción.

Y de repente suena esa canción.
Me paro a escucharla, y de repente, como por arte de magia, estoy en un lugar diferente.
Estoy muchos meses atrás, sentada en un sillón, con él a mi lado. De repente, suena esa canción, si, su tono de llamada, se levanta y coge el teléfono.
Habla durante unos minutos, y tras un ''vale'' cuelga el teléfono.
''Me tengo que ir'' recuerdo que dijo. 
Se me acercó y me dio un beso. Uno rápido, sin pensarlo, como despedida, por costumbre..
Segundos después ya no estaba a mi lado, pero total, lo vería al día siguiente, y al otro, y al otro...
De repente, estoy otra vez parada, escuchando la melodía. Da igual que lo de aquella tarde transcurriera tan solo en 3 minutos sin importancia. Sin importancia en ese momento al menos.
Pero da igual la poca importancia que tuviera, pues desde entonces, a partir de eso momento, me es imposible escuchar esa canción sin ser capaz de recordar.
Y será una tontería, pero esa tontería, me ha marcado para si…

Todo queda en eso.

No me había dado cuenta  de pánico que tenía hasta que he comenzado a  llorar.
Un millón de sentimientos salieron de lo más profundo de mi sin que apenas me diera cuenta, sin que pudiera hacer nada.
Mantengo una discusión conmigo misma multiplicada por diez, sin apenas ningún sentido, orden o compresión. 
Complicado.
No me gusta saltar sin saber donde puedo caer, pero ya he saltado.
Caigo a una velocidad vertiginosa, sin paracaídas  sin cojines o almohadas al final para que la caída sea menos dolorosa.
Puede que no caiga. Puede que si. No lo sé.
Miedo.
Ganas.
Es lo único que soy capaz de reconocer en este momento.
Miedo, pero ganas.
A avanzar, a no jugar bien mis cartas, a equivocarme, a perder, a perderte...

Cosas que hacen pensar.

Anoche, mientras dormía, creé mentalmente la tercera parte de ''3 metros sobre el cielo'', donde Baby y H regresan una vez más, porque es lo que sienten, porque es lo que necesitan, porque es lo que más quieren.
De eso se trata ¿no?, de luchar por lo que se quiere y de no parar hasta conseguirlo. Es así como dicen que las segundas partes nunca fueron buenas, pero que a la tercera va la vencida.
No sé, pues se trata solo de un sueño,  un simple sueño, pero es que mi sueño siempre has sido tú, lo que ayer fue siempre, hoy también lo es.
Y aunque la verdad es que no sé que pensar, que hacer ni mucho menos que sentir, si tengo clara una cosa; puede que ''Tengo ganas de ti'' sea muy bonita, pero ¿sabes? jamás tendrá una comparación ni siquiera mínimamente comparable con ''Tres metros sobre el cielo''.


Hola, te he echado de menos.

Se para y lo mira. Sonríe.
Pensaba que no llegaría nunca, que no volvería una vez más a su lado. Ha llegado.
Un poco tarde como siempre, pero lo más importante es que está ahí, una vez más, como siempre antes había estado. Como un día echó de menos que estuviese.
La abraza.
Jamás llegó a olvidar sus abrazos, su aroma, lo suave que es su piel.
Lo había echado de menos, mucho.
Pensó que se moría el día que se fue de su lado y ahora que a vuelto no lo puede creer.
El brillo de sus ojos grita que está enamorada, pues le llegó el momento de volver a ser feliz.
Con él. Con quien ella quería, pues da igual que en las películas hayan segundas partes,  jamás superarán la primera. La primera es la mejor, la que nunca se olvida.
Y por eso no lo olvidó, aunque lo dudara en algún momento. Aunque de vez en cuando lo dudará mientras se ahogaba entre lágrimas y confundía todo con odio, rabia. 
Mentira.
Sentimientos confusos habían chocado dentro de si, como cual ola que choca con las piedras. Y todo queda oscur…
''Queridos reyes magos, espero que este año le traigas una vida  a unas cuantas personas que al parecer se aburren mucho y solo se meten en la vida de los demás.''

Same.

Me da miedo saber lo que puede pasar.
No tener el control de la situación me asusta, pues lo había tenido durante tanto tiempo que ni siquiera me había dado cuenta de lo que podía llegar a perder.
He estado mucho tiempo asustada, sin entender las cosas, y ahora, que de repente lo entiendo todo descubro como contra todo pronóstico no sé que hacer.
Siempre pensé que sabría que hacer o como actuar cuando llegara este momento.
Me equivocaba.
Siempre me equivoco y nunca me acostumbro a hacerlo.
Debería estar acostumbrada ya, pues después de todo es lo ultimo que hago bien últimamente.
Equivocarme.
Una vez y otra vez, y otra y otra  y otra más.
Me encanta. No, lo odio, pero aún así siempre lo consigo.
¿Que demonios se supone que debo de hacer?
Me dan gansa de largarlo todo, sin importarme una mierda quien salga mal, pues la única que ha acabado mal aquí he sido yo y nadie le ha importado. Así que, ¿porqué se supone que me tiene que importar a mi ahora? Puta conciencia que aparece en los momentos menos…
Un niño necesita una canasta. 

Hoy voy a escribir(te).

Hoy, cuando estaba bajando por las escaleras y me dirigía hacia la puerta de mi portal, por alguna extraña razón, me acordé de ti. Justo en ese momento, comenzó a sonar aquella canción, y una débil sonrisa se dibujó en mi rostro. NO sé muy bien porque, pero el resto del día lo he dedicado a pensar en ti.
Hacía tiempo que no te pensaba así, que no me sentía de esa forma.
Y puede que aún duela, y que aún las lágrimas sean incontrolables para mi, pero también me gusta esa sonrisa que se dibuja en mi cara al recordar viejos tiempos. No quiero perder esa sonrisa, ni esa sensación de que todo no está tan lejos. Me gusta recordar y darme cuenta de que fue real, único, hermoso.
Que cometimos errores, y que me arrepiento, pero que equivocarse es la única forma de aprender, de madurar. Me he dado cuenta, de que nuca llegué a pedir perdón por el daño causado, y que siempre he querido hacerlo... Son tantas cosas las que quedaron sin hacer...
Me gusta la forma en la que aún me sacas sonrisas, irónico,…

Las ideas, se convierten, en cosas.

Believe.

Iremos de la mano por uno de esos lugares con los que tanto hemos siñado. En realidad me importa poco el sitio, pues con la compañía ya es suficiente.
''Lo logré'' me imagino pensando incluso antes de haberlo conseguido y todo por un simple ''Lo lograré'' que no se aparta ahora de mi mente.
Y es así como el ser humano es capaz de superarse a si mismo, de alcanzar sus metas, de lograr cualquier cosa que se proponga. Va todo más allá del esfuerzo, o del trabajo, o de la lucha. Pues hay veces que estos factores no son suficientes, que bien lo sabemos.
A lo mejor el truco, la clave esté en creer, en confiar en uno mismo. Así es como nos convertimos en imparables, en los mejores.
Y yo lo sé, pues están a punto de llegar esos días de frío en los que sólo necesito uno de tus abrazos, ver el invierno pasar bajo una manta, una película y un chocolate caliente. Una canción que lo marcará todo, y la idea de que todo permanecerá así siempre. Y así será, pues es lo que …

Y tú, tú piensa lo que quieras.

Nunca llegué a pensar en lo fácil que podría llegar a resultar todo. Pero ahora, que me doy cuenta, descubro que es algo tan simple, que ni siquiera cuesta trabajo alguno conseguirlo.
Y es así, un día sin más te das cuenta de que tienes el poder de conseguir cualquier cosa que te propongas, aunque parezca una locura, pues de las grandes locuras nacieron las mejores ideas.
Es simple, es cambiar las cosas, cambiar uno mismo. Pues siempre se dijo ''Si quieres lograr algo que nunca has alcanzado, necesitas hacer lo que aún no has intentado.''
Y ahora, es simplemente cuestión de intentar, de luchar y de conseguir. Y me da igual que me digan que no puedo... ¿que no puedo? bien, siéntate ahí y mira como lo logro, como consigo mi sueño, como alcanzo eso que ayer me quedaba demasiado lejos. Y ya veremos, dentro de un  tiempo si tengo o no aquello que tanto quiero, si soy o no feliz, y si por fin, de una vez, si no he conseguido aquello con lo que llevo tanto tiempo soñando.
Créeme,…

Quedémonos una noche perdidos por París.

Y ese es mi sueño, que tú estés a mi lado, sin importarme el lugar, ni el momento, ni la situación. 
Pues tener tu mirada es suficiente, tu mirada me hace grande. 
No me había dado cuenta de la importancia de tus besos hasta que me vi sin ellos, sentirlos una vez más es como poder respirar una vez más antes de morir. Pues por ti moriría mil y una vez si es necesario, sin pensarlo, sin dudarlo, sin miedo. Pues el miedo me lo quitas tú con una sonrisa, si, de esas que he echado tanto de menos.
Te he echado de menos, si, todo y cada uno de los días, hasta cuando he sentido que te odio, cuando quiero que desaparezcas, desaparecer yo, o dejarte de amar. Jaja, no podría ni en un millón de años, no puedo olvidar ese capítulo de mi vida. O puede que pueda que no quiera. Eso es lo de menos.
Lo importante es que necesito tus besos, de tus abrazos, y los tendré, lo sé, pues tu y yo vamos a cumplir ese sueño. Ese de caminar por París, perdidos los dos, juntos al fin, una vez más.



Boom.

Me pregunto si habrá un lugar en donde los sueños se hagan realidad tan sólo al imaginarlo.
No sé si existirá, lo que si sé es que iría allí sin dudarlo ni un momento.
Desaparecer, me encanta esa palabra. Es como la clave para que todo pueda volver a estar bien, pues hace mucho tiempo que no me gustan como van las cosas.
De mal en peor, se suele decir. Peor que eso creo yo.
Un día está todo bien y de repente al día siguiente todo vuelve a ser la misma mierda de siempre.
Es dar un paso adelante y cinco para atrás.
Pues vamos bien. 
Yo sólo sé que esta vez tanta gilipollez no va a poder conmigo, pues tendréis que hacerlo un poco mejor para verme mal. 
No es fácil no, lo sé, yo también estoy jugando a este estúpido juego en el que sólo uno de los jugadores podrá ganar algo, por más mínimo que sea.
Sea como sea, creo que el karma es un poco justo y les va a dar por el culo a todos, aunque sea en el último momento, aunque sea para que os asustéis como niñas pequeñas que ven que mamá no está y así d…

Hablemos de tiempo esta vez.

Y aquí estoy ahora, como siempre, en el comienzo de todo, teniendo que asimilar tanta mierda, o más, mucho más.
No hay tiempo para pensar, nunca lo hay, al parecer nunca es suficiente.
Pero, ¿sabes que? ya estoy cansada, ya he llegado a el límite al cual pensé que nunca llegaría.
He llegado, no sé como, pero he llegado.
Y aquí estoy, pensando en huir, pero ninguna opción me convence, no hay forma de escapar de esto esta vez, cada vez que la busco parece que se aleja de mi sin darme la oportunidad de retenerla.
Esto es una mierda.
Y esta vez no voy a hacer nada, pues ya caerá todo por su propio peso supongo, pues según se dice, el tiempo pone cada cosa en su lugar. Mentira. 
Se habla mucho del tiempo y de las cosas que se supone que hace, y lo único que hacemos es esperar a que eso que dicen ocurra realmente mientra lo único que hace el tiempo es pasar.
Pasar sin más, sin ninguna prisa, pues nadie le espera, sin preocupaciones, pues es el el encargado de preocupar a los demás.
''Han pas…

¿Amigos?, jajaja.

Y no te das cuenta como esos a los que consideras tus amigos lo único que hacen es pensar en si mismos, jugando contigo como si fueras una marioneta, manipulándote sin que apenas te des cuenta.
Pero bueno, yo aún creo que la vida es un poco justa, y que el tiempo pone a cada uno en su lugar.

Querida Lidia:

Hace tiempo que deberías haber comenzado a pensar un poco más en ti misma, darle la espalda a todo lo que te hace daño y apoyarte en las personas que te ayudan a seguir adelante.
Sabes que debes dejar de concentrarte en las personas que te sacan lágrimas y preocuparte por aquellas que tratan se sacarte sonrisas. Son muchas, lo sabes, y si se preocupan por ti debe de ser por algo, aunque a veces no te des cuenta.
Tienes que a prender a valorarte a ti misma, a creer en ti, a pensar primero en ti, luego en ti, y por último en ti, pues si no lo haces tú nadie lo va a hacer.
Tienes que tratar de ser feliz, te lo mereces, te mereces pasar página y seguir adelante siendo feliz siempre.
Quiero también que recuerdes que no te merece, que no tienes tiempo para perderlo con personas que no se preocupan por ti, que te dejaron atrás del todo en su vida, debes aprender a hacer lo mismo. 
Vive, se feliz, haz locuras, se simplemente tu misma, ya has pasado mucho. 
Ya es hora de que mande a la mierda a toda…

Querido Karma:

¿Porqué no te vas un poquito a la mierda, ya que no estás haciendo bien tu estúpido trabajo?

2 minutos.

Ayer vi una película.
Una de estas películas que tienen un final feliz, donde todos consiguen lo que quieren y todos quedan contentos y satisfechos.
Me he dado cuenta, de que siempre, al final de cada película  trato de encontrarle algún mínimo parecido con la realidad, para ayudarme a mi misma a contestarme algunas preguntas difíciles. Y es verdad que a veces consigo algo, que nunca dura por mucho tiempo.
Consigo respuestas con fecha de caducidad, pues las cosas siempre cambian, en realidad creo que la que cambio soy yo. Yo y mi bipolaridad constante sin sentido, que nadie entiende, que yo no entiendo.
Me ayuda, me complica las cosas, me las pone un poco más fáciles hoy, y mañana son un poco más difícil. 
Bienvenidos a mi día a día señoras y señores. 
No entiendo el 70% de las cosas, y al otro 30% no le encuentro sentido o no me convencen. Y es así como está todo todo el tiempo. 
No hay más. 
Un montón de interrogantes a los que me encantaría mandar a la mierda. Pero al parecer vuelven, les …

Te lo mereces.

Detente un momento. Mírate a ti misma. Eres humana. Eres hermosa, eres tan hermosa... Y puedes ser algo. Puedes ser todo. No te odies porque alguien rompió tu corazón, o porque tus padres se separaron, tu mejor amiga te traicionó, tu padre te golpeó, o el niño de la calle te llamó gorda, fea, estúpida. No te concentres en las cosas que no puedes controlar. Llora cuando lo necesites. No te sostengas de recuerdos dolorosos. Olvida las cosas que no valen la pena ser recordadas. Vive por algo. Vive por ti misma. Enamórate. Desenamórate.Enamórate. Desenamórate. Hazlo una y otra vez hasta que sepas realmente lo que es amar a alguien. Cuestiona las cosas. Dile a la gente cómo verdaderamente te sientes. Duerme bajo las estrellas. Crea. Imagina. Inspírate. Comprate algo maravilloso. Haz algo hermoso y luego destruyelo. Conoce gente nueva. Haz el día a día de alguien. Sigue tus sueños. Vive tu vida en todo su potencial. Sólo vive. Dejar ir todas esas terribles cosas del pasado y sólo vive.

El maldito infierno se está quedando helado.

A veces siento que estoy rodeada de gente que no conozco, siendo una persona que no soy, en una vida que no es la mía y que estoy completamente sola.
Me pierdo sin la más mínima posibilidad de encontrarme, y sin entender como demonios he llegado hasta aquí.
Ver como las cosas cambian vertiginosamente es algo a lo que aún, a pesar de tanto tiempo, no me acostumbro. Cada respuesta trae mil preguntas más, hasta tal punto que siento como todo se convierte en una espiral sin final permanente.
Ya está. Poco más puedo explicar al respecto.
Me voy dos segundos y cuando regreso es todo diferente.
Me dan ganas de no regresar, de perderme y dejar de insistir.
Mierda, debería ser más fácil eso de desprenderse de  los sentimientos, o comenzar de cero al menos. Pero no se puede. Sea como sea siempre hay un maldito motivo que lo hace todo mucho más difícil, rozando lo imposible, quedándose en lo improbable. 
Y es así como queda todo, se supone. Con personas perdidas que poco a poco y a medida que pasa el t…