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Cada persona, cada problema, un mundo.

Es muy complicado el saber que hacer en cada momento.
Te enfrentas cada día a miles de situaciones diferentes las cuales tienen soluciones diferentes, tienes que buscar una nueva solución para cada problema. Es curioso, a casi todas las personas le pasan las mismas cosas, y normalmente el resultado en todo los casos son los mismos, pero aún así, no solemos saber lo que hay que hacer en cada momento.
Es difícil incluso saber lo que queremos, lo que necesitamos, lo que tenemos que hacer. Y por el contrario, cuando alguien nos cuenta sus preocupaciones, lo más fácil que podemos hacer es buscar una solución a ese problema, entonces ¿porque no podemos hace eso con nosotros mismos? Es decir, al igual que podemos ayudar a los demás, deberíamos saber que hacer con nuestras propias dificultades que se nos presentan en la vida, de hecho, más aún, debería ser más fácil resolver nuestros problemas porque no hay nadie mejor que nosotros mismos que sepa lo que queremos, o lo que nos conviene.
¿Que se supone que debemos hacer cuando no tenemos ni idea de lo que sentimos? Cuando no sabemos lo que es mejor para seguir adelante, cuando no sabemos que es lo que tenemos que hacer para cambiar las cosas. 
¿Porque los demás si saben que es lo mejor que podemos hacer? O mejor dicho, ¿porque cada persona tiene una opinión diferente de que es lo que más nos conviene? 
Cada pregunta sin respuesta hace que cada vez entendamos menos las situaciones y que así nos cueste más encontrar una solución a nuestros problemas.
Es increíble, la cantidad de cosas que pueden pasar en la vida, iguales pero diferente, en la vida de cada persona. 
''Si no tiene solución ¿porque preocuparse? pero si por el contrario si tiene solución, ¿porque preocuparse?''

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Especial.

Hablaré de ti,
Con ese pelo rubio
Y esa sonrisa fuerte,
Con esa valentía de poder con todo
Y no dejar que nada
te pueda
a ti.

Hablaré de cómo te emocionas con un par de versos,
De tus enfados
Y de tu cara de caprichosa,
Y de como me gusta porque es cuando eres más tú que nunca.

De tu estrés por la vida
Y de tu calma para los demás,
Siempre para los demás.

De las risas en momentos serios,
Y de tus ''tía''
Que repetirás como mil veces al día
Y qué yo espero escuchar mil veces al día más.

Hablaré de cómo eres mi apoyo,
Y de cómo elegiría mil veces el momento en el que decidí hablar con esa chica de la Facultad.

Hablaré de lo que somos las tres juntas.
Las tres unidas.
Siempre las tres.

Que seré tu fuerza cuando lo necesites
tus lágrimas cuando llores,
Tu eco cuando rías
Tus manos,tus ojos, y tu amiga sobre todas las cosas.

Que estoy aquí
Y qué espero
Que no lo olvides.

Hablaré de como te he visto reír
Y cómo te he visto llorar.
Y de como te quiero,
en poco tie…

Mereces un huequito aquí.

No sé cuál es el motivo,
que lleva a una persona a escribir,
pero bendito motivo.
Llorar,
palabras,
es la mejor forma de llorar que conozco.
(Y tú tienes gran culpa de ello)

Siempre he dicho
que a los monstruos hay que sacarlos a pasear,
que se pierdan si es necesario,
o que vuelvan,
si tienen que volver.
Al final
lo malo
sirve para hacernos fuertes.

Por experiencia diré,
que escribes una vez,
y caes en un puto vicio.
Pero leer,
leerte,
esa sí que es la mejor droga que conozco.

Y decirte,
que gracias a ti entendí que escribir no es huir.
Es afrontar.
Y hay que ser muy valiente,
para soltar todos,
y cada uno de tus miedos,
como quién anda con una pistola cargada,
y espera no dispararse encima.

Al fin y al cabo,
escribir y quedarse desnudo,
es casi lo mismo.
Y es cierto que mi cuerpo no te dirá lo mismo que mis palabras,
pero al final,
lo realmente jodido,
es sentirse expuesto.

Hay sonrisas,
letras,
y sombreros de medio lado,
que te hacen ver la vida de otra forma,
o entenderla,
o expresarla,
o como quieras llamarlo.
Y mira que …

Asuntos pendientes.

Lo que callamos por..
Lo que perdemos por..
Lo que dejamos de ser por..
Hay que ser muy idiota, para no disfrutar de aquello
que te hace feliz.
El miedo
a veces,
es la diferencia entre el todo y la nada.

He llegado a la conclusión
de que quedarse quieto, es más cómodo que mover el culo
por aquello que te hace perderlo.
Y que a veces,
le dedicamos las luchas a las guerras equivocadas.

Así que hoy el silencio me pesa un millón de años,
mientras el miedo se convierte en motivo suficiente para dejarnos perder demasiado fácil.

No puedo decir más,
porque llevo demasiado tiempo sin decir nada.
Y digamos,
que se resume en que esto no va bien,
cuando podría ir de puta madre.

Es muy simple,
'miedo' sólo sería una palabra,
si no le diéramos el poder de destruirnos.