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Mostrando entradas de diciembre, 2012

Don't kiss me.

Y llegará otra chica que bese peor que yo, aunque la verdad es que poco importa que llegue otra que bese mejor, y otra que bese mejor aún, y otra, y otra y otra... sigue dando igual. Porque por mucho mejor que besen, ya estás acostumbrado a mi. Porque por mucho mejor que besen, con quien las estás comparando siempre es conmigo, y eso, me hace más importante. 


Vuela hasta la próxima sonrisa.

Y sentir que tocar el cielo puedo, da igual si camino al ras del suelo, pues no hacen falta alas para sentirse poderoso, simplemente  la energía y las ganas de todo. Soñé un día que era la persona más fuerte del mundo, luego me desperté y caí en lo más profundo, donde ya no me podían sujetar tus brazos, donde yo era frágil y me partía en pequeños pedazos. Cual frágil copa de cristal, más que yo aguantaba cualquier cosa, cual pétalo de flor desprendido de una rosa, y una sinfonía de miradas alegres, se convirtió en una punzada de dolor tan sólo al perderte. Ahora estoy aquí escribiendo de nuevo. Tal vez no estés igual, tal ves haya que empezar de cero. A ras del suelo como una y tantas veces, más ahora es diferente porque sigues ausente. Y tus ojos delatan lo que tu boca calla, tu mirada asegura por ti, lo que tu aún descartas. Y puede que volvamos juntos al cielo, o puede que tu perfume sólo pueda apreciar a lo lejos. 
Con una melodía, el momento perfecto, en una melodía quedan los rec…

Un recuerdo (jamás) olvidado

El sonido de una lágrima que se esconde en lo inaudible. Todo queda guardado entre las tinieblas mientras nada puede unirse, pues lo separado ha borrado cualquier recuerdo de por medio, ni siquiera un viejo verso recompone un recuerdo. Y sonreía cada vez que veía iluminarse tu cara, no había nada más perfecto que sumergirse en tu mirada, una sonrisa compartida que solo entendíamos nosotros, y daba igual que nadie entendiera o que nos tomaran por locos. Porque locos juntos al fin, juntos contra todo pronóstico, nos equivocamos tantas veces luchando por llegar a ese propósito, ese que jamás llego, y que ahora permanece en el olvido, el olvido de aquél beso que fue el último que nos dimos. Juro por lo que haga falta que de saberlo seguiría en tus labios, si, de saber que ese era nuestro final te seguiría besando. Al contrario de eso, cada vez estamos más lejos, yo corriendo para encontrarme contigo y tu corriendo de mi recuerdo. Y es que han sido tantas las tonterías que he echo desde en…

Bailar bajo la lluvia.

He bailado durante mucho tiempo bajo la lluvia sin ser consciente de lo hermoso que era. Rodeada de un millón de pequeñas partículas que caían continuamente al rededor de mi, porque esa es su única función. Caer. 
Tan simple hecho, puede crear tanta grandeza hasta hacer que el ser más grande se pueda sentir completamente diminuto, guiado por pequeños momentos que marcan la vida de cada persona. Que crean lo que eres, lo que somos todos.
El sonido de un violín, de fondo, lo hace todo más hermoso aún, te da la fuerza para encontrar lo que siempre habías buscado. No todo se detiene bajo la lluvia, ni bajo la enorme luna llena que esta noche está más deslumbrante que de costumbre. 
Lo notas, las lluvia baja por tu piel como si fuera su camino preferido, como si fuera sólo suyo, como si nunca nadie hubiera recorrido esos caminos. Y lo sientes. Sientes como aquella mano acariciaba tu piel, la observaba y la cubría de besos con tanta ternura que era imposible no sentir el calor de aquella perso…

Vida.

Necesito crear versos perfectos. 
Aunque esos son exactamente los que salen cuando no los buscas, los que se crean solos, de repente, cuando no lo esperas. Todo queda reducido a unas lineas poéticas perfectas en si. A sentimientos por escritos, ideas en otro punto, en otra dimensión. 
Una hermosa melodía de fondo se encarga de sacar lo más profundo en apenas un segundo, en un simple suspiro.
Amor, odio, tristeza, felicidad. Todo depende de la melodía de fondo, habla por nosotros, nos cambia, nos ayuda y nos identifica. Brotan todos los pensamientos prohibidos, aquellos que queremos borrar de nuestra mente, salen, se revelan, se hacen escuchar.
Y los gritos salen de cualquier lugar que antes fuera tranquilo y silencioso. La fuerza nace del lugar más débil, la grandeza se hace con todo y deja a un lado los miedos, los daños, lo deja todo hermoso, claro.
Es tan simple como escuchar una melodía, y preguntarte que sería tu vida si no fuera por esa canción, cual perdida estarán esas personas a l…

El ''a lo mejor'' ganó.

¿Qué si me importabas? Claro que me importabas, eras la persona que más me importaba en el mundo. Pero las cosas cambian, nosotros cambiamos, no puedo seguir dando el máximo sabiendo que al final no obtendré nada. Son muchos meses tratando de buscar la forma para recuperarlo todo y tratar de arreglarlo otra vez mientras que tú te niegas a todo, mientras que tú no haces nada. 
Yo no quería, no quería dejarte de amar, no quería dejar de sentir esto por ti, pero ya no puedo. Es verdad, ya era muy tarde, ya las últimas veces que hablamos esa emoción de siempre se me iba, esas sonrisas se cambiaron por miedo a tus respuestas. Me importabas, aún me importas, y mucho, pero lo admito, este amor que tenía se me fue, se ha ido yendo con cada lágrima que me has hecho derramar, con cada rechazo, con cada desprecio, cada vez que me evitas. Esas cosas tuyas me han ido lastimando cada vez más, cada vez sentía un poco menos hacia ti. Pero seguía luchando, intentándolo, arriesgándome a tu rechazo una v…

Al otro lado del teléfono.

Puede que no me diga nada, que pasemos largos minutos sin que ningún palabra rompa el silencio. Pero jamás es un silencio incomodo, jamás es un silencio al que sólo se le quiera poner final. Al contrario. Al no decir nada lo decimos todo. Compartimos sentimientos y pensamientos sin necesidad de palabras. Sobran. Nos entendemos, nos apoyamos, y en el silencio estamos juntas.
Estamos juntas en esto, aunque estemos lejos, a través de un teléfono siento que no estoy sola, que la tengo a mi lado, y le trasmito fuerzas, que sienta que yo también estoy ahí, sufriendo sus lágrimas y sonriendo con sus sonrisas.
Siempre, a pesar de todo lo que pueda pasar, una vez más al marcar su número y al escuchar su voz ya estoy un poco mejor, ya no me siento sola. Pues la tengo a ella, a esa persona tan importante en mi vida hace ya tantos años. A mi mejor apoyo, a mi mejor amiga, a mi hermana. 

La amas.

Hay melodías que una vez que las escuchas, se quedan guardadas dentro de ti como por arte de magia. Guardadas para siempre.
Y las escuchas, y la vuelves a escuchar y no puedes cansarte de ellas, pues se ha convertido en una canción importante para ti.
Esa sensación que recorre tu piel, que hace que te erices  que te emociones, que te den ganas de brillar, de ser luz y viajar a través del tiempo.
Y es que estamos hechos de la materia que se componen los sueños. Somos sueños. Somos melodía. 
Somos esa nota del piano que da el toque perfecto en el segundo perfecto. La nota de voz un tono más aguda de lo normal que se convierte en algo increíble, somos la letra, esa que parece que está hecha sólo para nosotros, para que la entendamos, para que podamos sentirla, para que nos llene cada rincón del cuerpo como si de sangre se tratara. 
Lo sientes, sientes como esa canción está hecha para ti, es tu melodía. Nadie puede entender como te sientes al escuchar los tres primeros segundos, pues esos tres…

Cosas que la vida enseña.

He aprendido que los amores, pueden llegar por sorpresa o terminar en una noche. Que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos, y que por el contrario, un desconocido puede convertirse en alguien inseparable. Que el ''nunca más'' nunca se cumple, y que los ''para siempre'' siempre terminan. Que el que quiere lo pude, lo sigue, lo logra, y lo consigue. Que el que arriesga no pierde nada, y el que no arriesga no gana. Que si quieres ver a una persona, búscala hoy, pues puede que mañana sea tarde. Que el sentir dolor es inevitable  pero sufrir es opcional. Y sobre todo, he aprendido que no sirve de nada seguir negando lo evidente. 

Apóyame.

Ella lo miró, y se dio cuenta de que luchaba para que las lágrimas no salieran de sus ojos. Nunca lo había visto así, en todos esos años a su lado, jamás había visto esa mueca de dolor y sufrimiento en su rostro. Podía tocar el dolor, podía haberlo hecho de haberlo querido.  Sabía bien lo que podía decir, pero antes, necesitaba saber el porqué, el porqué renunció a aquello a lo que tanto amaba, llegando así al punto de la muerte en vida.  -¿Por qué?- Salió de sus labios. A el no le sorprendió. Al contrarío, parecía estar esperando esa pregunta. Parecía llevar tiempo buscando esa respuesta, -La quería, la quería tanto que dejé que se marchara.-  Vio como parpadeó. Una lágrima veloz rodó por su cara sin poder evitarlo. Lo abrazó, y escuchó el llanto de su mejor amigo, ese que nunca antes había escuchado. El llanto de un hombre destrozado. El llanto de un hombre, que ha perdido el amor de su vida. 

Incompletos.

Él, se acuesta cada día con la sensación de que podía haber hecho algo más. Con miedo a llamar sin obtener respuesta, pensando que lo mejor es olvidar todo aquello que la otra persona ya hace tanto tiempo olvidó.
''No me quiere'', piensa, ''Ya no le importo, ni siquiera se acuerda de mi'' está en su cabeza el 90% del tiempo. Y así deja que pasen los días, las semanas, los meses, sin luchar por aquello lo que quiere. Porque piensa que no vale la pena, porque cree que pasar página es la opción más fácil, que simplemente hay que seguir por un camino diferente al de esa persona. 
En su cabeza se repite siempre que es mejor seguir, que es mejor seguir, que es mejor seguir. Le da miedo luchar y volver a perder, sin darse cuenta, de que al no luchar, ya está perdido.



Ella, se acuesta cada día con la sensación de que podía haber hecho algo más. Con el miedo a llamar sin obtener respuesta, pensando que lo mejor es olvidar todo aquello que la otra persona ya hace ta…

Una imagen vale más que mil palabras.

Amor.

Cuestión de odio.

Odio que me odies.No puedo hacer mucho para cambiar eso. He intentado hablar, juro que lo he intentado de la mejor forma que se, pero no sé que decir cuando nada es importante.  Siempre he tratado que no me odies. He tratado de asimilar que ya no me quieras, pero que me odies es algo que no creo que pueda llegar a asimilar.  Una vez más supongo que será culpa mía, pues es normal en mi actuar de todas formas menos de la manera correcta. Siempre he sido así, siempre haciendo todo menos lo que debo de hacer. Entiendo que no me quieras, pero pensar que me odias, no, eso es algo que no es fácil para mi. Nada puedo hacer eso es cierto, asumirlo, seguir adelante tal vez.  Da igual ¿no?  Ya todo da igual.

Espero que tengas claro que;

sin ti perdí la inspiración. 

Lucha interna.

He intentado hablar en voz alta mientras siento como mi boca está cerrada cuando realmente está abierta. 
Caminar por la calle sin rumbo nunca fue tan eficiente como ahora, pues las notas rotas de un piano me hacen compañía mientras camino por esa calle en la que hace tanto frío que duele respirar.
Un poco más de volumen hace que el momento sea perfecto, especial, único. 
Un poco más de volumen siempre consigue todo.
Puedo sentir las notas tan dentro de mi que olvido por un momento que el frío poco a poco le va ganando ese pulso a mi cuerpo, cual rosa que se marchita sin que se pueda hacer nada para salvarla. 
Busco a alguien.
Realmente busco a alguien. Realmente anhelo sentirle cerca, mientras que el miedo de que pueda ser alguien más hace que mi corazón lata tan fuerte como el de un niño asustado por un payaso.
Un abrazo perdido entre los sueños de aquella noche que terminó hace ya demasiado tiempo. Unos sueños que se rompieron en pedazos  cual baso de cristal frágil y sin protección. Todo…

Hello december.

He estado sentada pensando en que pensar.
He estado sentada durante tanto tiempo que ya no recuerdo que se siente al estar en pie.
Mi cama se ha convertido en el único lugar en el que puedo sentirme segura, en el que me siento libre, y donde mis pensamientos se descontrolan mientras miro sin prestar atención al armario que permanece en todo momento con las puertas cerradas.
Sé lo que hay tras esas puertas.
No tengo el valor para mirar. Hace daño. Duele.
Me pregunto que ganaría si luchara una vez más por todo, y luego, mientras una lágrima desaparece en la colcha me repito a mi misma una vez más que no hay nada que pueda lograr.
Nunca he sido capaz. Ahora menos, pues, ¿porque tendría que ser diferente de repente?
Es en ese momento, en el que vibra el móvil. 
No voy a mirar, ¿para que? no vale la pena, nunca la vale.
Y puede que algún día cuando mire, me sorprenda al ver lo único que quiero ver.
O puede que no.
No lo sé.
El caso es que, sea como sea ha llegado el invierno, ya estamos en diciembre, …

¿Sol? ¿Qué es eso?

Sentir el cielo entre mis manos al coger el bolígrafo y el papel.Noto como puedo con todo, como el cielo se hace pequeño bajos mis pies, pues ellos entienden todo lo que nadie más puede. Sentimientos. De esa mierda me sobra. Ojalá no fuera así, ojalá pudiera escribir sobre lo maravilloso que está el tiempo ahí fuera, con el sonido del viento golpeando las ventanas mientras yo estoy protegida con una gran manta que da demasiado calor al tiempo que veo mi película favorita. Hermosa sensación de protección. No la tengo. El viento me golpea mientras estoy desprotegida luchando por encajar una llave en una puerta que no abre. Puedo decir que me encantaría poder encontrar al menos la llave, que es lo que más necesito para poder protegerme de mi misma, pero el frío me congela sin siquiera darme la opción de que pueda moverme para impedirlo.  No puedo moverme. Y es que hablar del tiempo perfecto no es una opción, aunque la verdad es que he hablado del tiempo, pero sin hablar del tiempo.

Buenos días princesa,

soy un hombre y te hablaré así una semana, te echaré el raspe, y a la semana de conocernos te diré de quedar, tú me dirás que sí ya que decir que no te sería imposible, porque llevo una semana haciéndote creer que eres la única chica que me importa. El día que hayamos quedado te diré que eres la más hermosa, que nunca te cambiaría por otra, que me gustas de verdad aunque hace poco que nos conocemos, y que nunca te podré olvidar. Después de decirte mil cosas bonitas para ilusionarte me lanzaré, te daré un lindo beso y te susurraré ''te quiero princesa, todo saldrá bien'' y después de eso te seguiré besando. Cuando llegue la hora de irnos, tú te irás a tu casa y yo a la mía y te conectarás a toda prisa para que yo pueda hablarte. Pasarán los minutos y no te hablaré, te meterás en mi perfil y verás comentarios de otras chicas, te echarás a llorar y me hablarás desesperadamente para que te explique que es lo que está sucediendo, y yo te diré que son amigas, que confíes en …

No me mires, no puedo respirar cuando me miras.

No puedo pensar si te tengo cerca, no puedo ser yo,  no puedo encontrarme a mi misma cuando estoy malditamente cerca de ti.
Puedo sonreír, puedo hablar descontroladamente y actuar de manera completamente indiferente.
Mentira.
Mi mente está en ti, en tu sonrisa en tus ojos.
No me miras, ya nunca lo haces. Y puede que esté bien, y que todo sea como debe de ser, pero eso no significa que me guste ni que lo acepte, que no me duela o que sea mínimamente llevadero, pues es tenerte cerca, o verte, y mi mente se desconecta, actuó dirigida por ti, movida por tus pensamientos, por el que pensaras al ver mi sonrisa, que sentirás al verme, que pasará por tu mente al saber que yo estoy ahí.
Y yo, yo creía que era fuerte, que podría con esto, que saldría bien. Pero no, cada vez cuesta más, avanzo sin moverme y no logro que nada cambie.
Puede que parezca fuerte, pero todo se ha congelado y no puedo avanzar en ninguna dirección. Siento como no puedo hacer nada.  Mi vida se ha parado de golpe y yo, por much…

Tic-tac.

Sé que no es lo mismo. 
Que ni siquiera se parece remotamente, y que no lo hará nunca. 
Los detalles, las miradas, las sonrisas o abrazos no tienen comparación. Los sentimientos no son lo mismo y las ideas no paran de cambiar.
Poco a poco me voy quedando atrás, lo noto.
El tic-tac del reloj me hace darme cuenta de que el tiempo avanza, pero que yo no lo hago.
Soy de piedra, pero poco importa la verdad. 
Los libros que antes leía ahora están a punto de ser quemados hasta convertirse en cenizas, las películas han cambiado sus guiones y las letras de las canciones ahora tienen un significado diferente. 
Apostarlo todo por un futuro que ya no existe, bailando a través del miedo como si este fuera el que maneja nuestras vidas, a través de los largos caminos sin sentido donde las agujas del reloj no tienen ningún significado. El tic-tac no causa efecto, es un sonido más, sin consecuencia, sin remedio. Un grito sordo lo cambia todo, yo puedo oírlo, y que tu no puedas escucharlo es algo que me quema…