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Mostrando entradas de mayo, 2013

Pequeñas cosas que decirte (hoy).

No creas que me he olvidado de tu día,
al contrarío.
Sólo que es obvio, 
que un mensaje por whatsapp,
una mención en twitter, 
o un simple comentario en tuenti no es suficiente.
También espero que sepas,
que a estas alturas a quedado más que claro, 
que tus felicitaciones van más allá que un simple ''Feliz día'' , ''Disfruta mucho'', 
o cualquier otras palabras de copiar y pegar que repetimos como cual trabajo sacado directamente de Internet. 
A estas alturas de la partida, 
cualquier palabra dicha va más allá de lo común,
o al menos eso espero,
pues para ti cualquier cosa que se simplifique en lo común queda jodidamente corto.
Supongo entonces que sabrás,
que este año es nuestro año primero,
y que nos queda un segundo, tercero y cuarto,
y si es en curso que lo comparamos,
nos graduaremos juntas, y de ahí, directamente al doctorado de la universidad,
y eso implica como no que aún  estemos en la guardería.
No han sido ni una ni dos las veces,
que has estado como ahora al otr…

~Felicidades.

Supongo que esta será la última oportunidad de hablar que tenemos. Que después de este día solo vendrán mil días más en lo que no hay nada que decir. Tampoco motivos para hablar.
Supongo, que las mil oportunidades se redondearon en cero logrando que de oportunidades no quede ya la más mínima ocasión.
Así que diré, que entre dirección y dirección jamás te diré cual elegiría, pero si admitiré que solo tiene que ver contigo, y que entre sonrisas me quedaré con cada vez que fuiste tú el que me hizo sonreír. 
Tal vez, el no hablar sea lo mejor o lo más cobarde. Lo más conveniente o lo más estúpido. Lo que más quieres, o lo que más odias hacer. Entre las escusas me pierdo, así que mejor no preguntar si es así o no...
Encontrarás a alguien con quier ir a Australia, China, Nueva York, y demás lugares que ''recorreríamos en caravana''. Alguien que te diga que no es para nada un chupete, si ni más bien un globo,  alguien con quien compartir batidos de chocolate helado en las noches …

Que más puedo decir.

Hoy me he despertado, y para mi sorpresa, 
he sonreído al pensar en tu cara.

Me resulta extraño saber, 
que aunque ya no estés en mi vida, 
yo puedo seguir en la mía, 
esta vez, sin romperme en pedazos. 

Puede, que me haya roto tantas veces, 
que no quede lugar en mi,
para un destrozo más.
Aunque creo, que simplemente he reconstruido mis pedazos,
después de todo,
después de nada,
y puedo volver a ser feliz. 

Hoy, después de mucho esfuerzo,
lágrimas, y comederas de cabeza,
(y no de bocas)
por fin han quedado atrás,
y me he dado cuenta,
a base de golpes y más de un tropiezo tonto, 
de que he cambiado de libro, y no solo de capítulo. 

Que nuestra historia, 
es una de las más hermosas que conozco,
que la leeré mil veces, 
más que de vez en cuando, y de cuando en vez, 
pero ya, 
sin lágrimas saladas que inunden mi rostro.

Así que quiero que sepas, 
que en lugar de dolor, vacío y tristeza,
al pensar en ti ahora sólo quedan sonrisas.

Que ahora, soy un poco más grande 
más experta, y he madurado como persona, 
simplemente …

¿Jugamos?

Solo yo, lloro leyendo poesía a las dos y diez de la madrugada,
soñando despierta con decirte las palabras,
que mi mente piensa bajito, pero a voces.

Solo a mi se me ocurre,
pronunciar tu nombre mirándote a los ojos,
sonreír como una tonta,
para luego decir, que no es por nada.

Soy esa,
que salgo por la noche a contar estrellas,
mientras imagino que tú también lo haces,
simplemente, para así sentirte un poco más cerca de mi.

Así que queda claro,
que soy capaz de bailar entre los versos de cualquier poema,
que no soy poeta, pero sé algo de poesía,
que no soy bailarina,
pero sé como bailas cada noche en mis pensamientos.

Entenderás entonces,
que ponga canciones que traigan tu imagen a mi cabeza,
tal vez para pensarte un poco
o tal vez, para no dejarte de pensar.

Te abro la puerta de mis sueños,
la de mi cuarto por si llegas,
y la de mi cama, por si quieres después dormir conmigo.
O no dormir.

Puede que hace tiempo perdiera a guerra que un día le declaré a tu cuerpo,
siempre a besos, siempre a caricias, 
siempre …

Soy yo, siempre soy yo.

-¿Eres tú?+Si, soy yo, te llamaba para escuchar tu voz una vez más,  para saber que estás ahí, al otro lado de la linea, pensando en mi,  en mi voz. Te llamaba, para decirte lo que nunca fui capaz de decir en su momento, lo que tal vez ahora sea demasiado tarde, demasiado pronto, o demasiado cualquier cosa, espero, que a estas alturas mi voz ya no suene ilusionada,  emocionada o enamorada, espero haber aprendido a disimular.  Te llamaba, para decirte que aún pasan los días,  que jamás dejarán de pasar las noches estrelladas,  pero que tú ya no pasas más. Te llamaba tal vez para decirte, o para no decirte, todo lo que ronda en mis pensamientos, lo que los latidos de mi corazón gritan,  lo que mis ojos no ocultan, y lo que mis labios sin envargo solomente callan.  He marcado tú número, y hasta que no escuché el primer tono, estaba segura de querer escuchar tu voz, luego, ya era demasiado tarde, quise colgar pero me he quedado paralizada, y como ves, no puedo dejar de hablar. Tal vez, porque no puedo dejar…

Creemos la guerra, pero a besos.

No se cuentan las penas en el campo de batalla,
por eso supongo que perdí la guerra,
por querer más de lo debido al enemigo,
por confiarle la estrategia de mi lucha, 
e incluso,
mis más ocultos puntos débiles.

Después ya era tarde para retractarme, 
pues ya sabías, que mi talón de aquíles comenzaba en tu mirada caramelo, 
y moría en tu sonrisa picarona. 

Puede, 
que de todas formas no ganara la guerra,
si tiraba la toalla al ver tu pecho,
y eran incontrolables las ganas de acariciar tu espalda.

Puede, 
que perdiera incluso antes de comenzar la guerra,
entre las sábanas de mi cama,
donde la ropa solamente estorba nuestros movimientos.

Así que entenderás, 
que me declare rendida ante el enemigo, 
si este tiene tu rostro, tu cuerpo, tu voz, y mis orgasmos. 

Que puedo luchar contra mil soldados, generales, y ejércitos de mar, aire y tierra,
pero jamás contra tus besos.

Que puedo sobrevivir, sin comer, beber o respirar, 
pero no sin tu sonrisa.

Pero sobre todo, 
sé que puedo vivir en este mundo, 
rodeada de mentira…

Puede que algo, puede que mucho, o puede que nada.

No debí dejar que salieras por la puerta.
Quien sabe, puede que a lo mejor estaría igual,
pero contigo.
Y ya es algo.

Tal vez, 
estaría fumándome tu sonrisa,
y no recuerdos,
y ya no es algo, 
es mucho.

Yo sentada viendo como hace tanto frío,
la ventana abierta,
pero es de ti de donde viene.
Maldita sea, me congelaría,
pero no te vayas.

Otra calada,
el humo hace que te quiera más aún,
que hermosa sensación de autodestrucción
que me lleva por el camino de la locura. 

Tal vez, no necesito fumarte,
pero lo hago encantada.
Que si me haces daño es porque vale la pena,
o no,
me da igual, 
pues lo haré de todos modos.

Otra calada más, 
y terminaremos en tu cama o en la mía.
O en ninguna de las dos, en realidad, 
que acabo de recordar que ya no estás, 
y que estoy sola.

Piensa al menos,
que bajo este cielo estrellado estamos juntos,
y ya es algo.

Me encargaré la próxima vez de cerrar la puerta,
o de luchar contra nuestro orgullo,
para que no te vayas.
Para decirte que no lo hagas, 
y eso, ya sería algo.

Ya ves, que por algo y alg…