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Mostrando entradas de enero, 2015

Aprendí hace tiempo, que lo que no sacas fuera luego te come por dentro.

Hay días como los de hoy, entre mantas, y viejas cartas, en los que sentada y con té caliente en la mano, me doy cuenta de todas las cosas que deberían haber sido diferente si lo viera como lo veo ahora. 

Y es que cambiaría cada día que dejé que el orgullo gritara más fuerte que todas esas ganas que dejaba retenidas como si apenas importaran. Borraría cada lágrima innecesaria por personas por las que hoy no malgastaría ni un suspiro a la nada. Siempre decía que tanto amor nos quedó grande, y ahora me doy cuenta de la ingenua e inocente forma que tenía de utilizar de una manera tan despreocupada el plural. Cada foto con su consecuente lágrima y cada recuerdo con su particular agujita clavada aún dentro de mi. Y llega el momento, de tener todas las pruebas sobre la mesa y las cartas ya frías por el paso del tiempo recién leídas, en el que me pregunto hasta que punto valió la pena, aguantar más peso del que sabía, a pesar de todo, que no podía soportar. 
Y mira que pasa el tiempo y el peso…

3/5

Sólo los de él,
sus asteroides de lunares
su mancha, 
mi pérdida.

Sólo sus cicatrices 
divinas
benditas
y los surcos de mi encuentro 
y mi pérdida.

Comprendí
que sólo él pide permiso antes 
y da las gracias después,
luego subía a cualquier azotea prestada
y se sentía el más grande
y el más solo.

Sin embargo no preguntaba si estaba bien o mal
y lo hacia de todos modos,
prefería preguntar por el silencio de alguna mirada perdida
por los morros que le sacaban encantadoramente de quicio,
por los minutos que corrían
y no entendía por que no llegaba,
por el tiempo perdido,
y por el por qué de algunas tristezas
que a veces
te remueven el alma.

Y sonreía y toda yo quedaba paralizada,
en ese encanto satisfactorio 
que salía de sus labios 
cuando los apretaba contra los míos. 

Me cogía de la mano y me decía 
''Tú no te vayas muy lejos,
que la suerte no sonríe dos veces''
sin saber que la suerte la tenía cogida por las manos
de par en par
y a palma cerrada,
dispuesta a comenzar una guerra contra el mínimo atisbo 
d…

A la chica que me sustituyó: por favor, cuida de él.

''Estimada reemplazante: Ahora que eres el objeto de su afecto, hay un par de cosas que creo que deberías saber. No te sorprendas de lo rápido que vas a enamorarte de él, y no luches para evitarlo. Él no te hará daño. No dejes que mi perfil de Facebook te intimide. Tiene muchas fotos conmigo, y aunque me duela admitirlo, esas fotos son parte del pasado. Además, él ya ha borrado la gran mayoría. Puede que él no te hable de mí. De hecho, no le contó a sus amigos sobre el final de nuestra relación. Fue una linda historia de amor (claramente más cargada hacia un lado que hacia el otro), pero que es parte del pasado. Ahora tú eres su futuro. No nos conocemos, pero estoy segura de que no te caigo bien. Debo confesar que sentí algo de rencor hacia ti cuando supe lo que estaba pasando, pero la verdad es que tenemos algo maravilloso en común que nos une aunque no queramos. No le enviaré mensajes de texto ni pondré “me gusta” en las cosas que comente o publique. No puedo contarte cada s…