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Mostrando entradas de agosto, 2015

En algún sitio leí...

''Me enamoré.
Me enamoré de ella, de su sonrisa, porque me importaba una mierda lo que pasara si ella estaba sonriendo. Y me enamoré de su boca, de cada palabra. Me gustaba incluso cuando se enfadaba y ponía morritos deseando que fuera por detrás y la cogiera para no soltarla. Ojalá no la hubiera soltado nunca.
Me enamoré joder, pero ya no me cuesta decirlo, porque me enamoré de sus ojos, ¿y qué me importa que no sean de un color especial?. Me enamoré de sus ataques de éxtasis,  de cuando cantaba bajito porque era feliz, pero no quería que la escuchara. De cuando me cogía fuerte porque decía que tenía miedo de perderme, cuando me apretaba porque sólo yo sabía que era entonces cuando tenía que quererla más que nunca. 
Me enamoré de lo lista que era y de lo tonta que se ponía a veces, incluso de cuando se lo hacía. De cuando me insultaba porque era así como ella disfrazaba las palabras bonitas, y eso sólo lo sabía yo. De sus abrazos, y aún, a veces, echo en falta alguno. De como se…

Entre los dedos.

Recuerdo adorar el llegar temprano
y ahora
ya me da igual
llegar,
o no.

Todo
se me va
de las manos.

Entre ellas,
es decir.



Supervivencia.

Mi mente no se calla,
y yo 
solo
necesito parar el ruido.

Por favor,
tengo que reconstruirme.



De vacaciones en Islas bonitas.

Soy de poesía 
y chocolate caliente.
De pintarme las uñas de rojo,
y los labios,
pero solo los viernes por la noche.

De música por la tarde,
y corazones azules.
Soy de salir cuando llueve,
de mirar siempre la luna,
de un buen libro antiguo de hojas desgastadas,
y de enamorarme cada noche de las estrellas.

Soy de caminar mirando al suelo,
y esperar, 
simplemente esperar 
a que pase algo sorprendentemente maravilloso. 

Como un arcoíris. 

O como tú. 


Siempre llega.

Tantas frases hechas identificadas, incluso, a ojos cerrados.
Tantos ojalá y tiempo
y sonrisas de segundo y medio
o de medios segundos.
El caso, es que el sol sigue saliendo por el mismo lado de siempre
y yo siempre digo lo mismo.
Menudo susto cuando llegue ese tiempo al tiempo 
y yo no tenga ni idea de que hacer.
Pero tú tampoco.

Yo aún sigo diciendo que si.
Ya veremos.