Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de enero 21, 2015

3/5

Sólo los de él,
sus asteroides de lunares
su mancha, 
mi pérdida.

Sólo sus cicatrices 
divinas
benditas
y los surcos de mi encuentro 
y mi pérdida.

Comprendí
que sólo él pide permiso antes 
y da las gracias después,
luego subía a cualquier azotea prestada
y se sentía el más grande
y el más solo.

Sin embargo no preguntaba si estaba bien o mal
y lo hacia de todos modos,
prefería preguntar por el silencio de alguna mirada perdida
por los morros que le sacaban encantadoramente de quicio,
por los minutos que corrían
y no entendía por que no llegaba,
por el tiempo perdido,
y por el por qué de algunas tristezas
que a veces
te remueven el alma.

Y sonreía y toda yo quedaba paralizada,
en ese encanto satisfactorio 
que salía de sus labios 
cuando los apretaba contra los míos. 

Me cogía de la mano y me decía 
''Tú no te vayas muy lejos,
que la suerte no sonríe dos veces''
sin saber que la suerte la tenía cogida por las manos
de par en par
y a palma cerrada,
dispuesta a comenzar una guerra contra el mínimo atisbo 
d…