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Mostrando entradas de 2016

Despedida.

La última vez que fuimos,
tú saltabas,
y yo llovía.

No sé exactamente
en que momento llegamos hasta aquí.
Nos equivocamos de destino, 
aunque el camino fuera el correcto
y supongo,
solo por el placer de suponer, 
que el resultado al final era el mismo. 

No sé lo que pasa por tu cabeza, 
ni lo que pasaba aquel día. 
Nos encontramos ante un montón de quizás,
y la única diferencia desde entonces,
es que yo ya no quiero quedarme.
Es muy simple:
no vale la pena quedarse,
donde sabes que te vas a marchar.

Tal vez me equivoco.
Las noches de estrellas, 
las peleas de cosquillas, 
y las sonrisas de reojo me hacen dudar 
de si...

Sea como sea 
el ''Hasta el último momento''
llegó antes de tiempo, 
y yo aún no he encontrado la manera exacta
de poder explicar como me siento. 
Aunque sí sé bien lo que no.
Y un por qué, 
aunque no me convenza...
Sigo disfrutando del placer de suponer,
después de todo, 
es lo único que me dejaste. 

Así es. 
No han cambiado mucho las cosas
desde entonces,

tú sigues saltando,

y yo aún no d…

Ya no queda nada más.

Podría escribirte 
a pedazos,
todo lo que olvidaste por aquí.

Podría decirte 
que todo esto me queda ya muy pequeño,
y suponer por esa sonrisa irónica
que ya lo sabías,
que sabías que te lo iba a decir,
y que tan solo estabas esperando el momento. 

No sé que extraña fuerza me lleva a extrañar,
pero quiero que deje de hacerlo. 

Llevo perdida tantos versos, 
que aún no sé como soy capaz de escribir tan solo uno.
De decir:
'Ey, aquí estoy,
y escúchame bien, 
porque tengo algo que decirte,
y puede que todavía te interese'

A golpes aprendí 
que no hace falta herida para poder sangrar.
Y que haya herida,
no implica sangre.

Yo ya no sangro. 
Escribo. 
Aunque creo que sigue significando lo mismo. 

A menudo me pregunto qué piensas, 
si pensarás en mí, 
y de ser así, que no sea de la misma forma en que lo hago yo.

Pasé demasiado tiempo en pausa,
y de pronto,
todo tenía sentido.

No sé como quiero que termine todo esto,
pero hoy lo quiero intentar.

Son tantos temas sin conexión que da miedo.
Bueno,
hay una: yo. 

Y ni si qui…

l i b e r t a d

Me quiero ir. 
Me quiero ir lejos,
ir un lugar completamente diferente a este, 
a otra parte del mundo, 
con otro idioma,
otra cultura, 
aprender cosas nuevas, 
sentir cosas nuevas.

Quiero viajar, 
en coche, en avión, en barco, en tren...
Sentir el viento en la cara, 
ver el amanecer de cualquier noche en cualquier ciudad,
sentir la música a todo volumen de fondo,
sentir que estoy justo donde quiero estar.

Ver las estrellas, 
el mar, 
jugar con la hierba,
ver las nubes.
Apagar todas las farolas.
Silenciar todas las alarmas.
Olvidar absolutamente todo.

Quiero olvidarme de que existen los relojes. 
De que existe el tiempo.
De que existe mañana. 
Quiero que todo sea hoy. 

Quiero tranquilidad. 
Paz.
Estar conmigo misma. 
Conseguir mis metas. 
Disfrutar del camino. 

Lo tengo tan claro ahora mismo.
No me voy a quedar. 
No puedo...

D e s c o n e c t a r. 
D e s a p a r e c e r.
E s c a p a r.
Así. Con espacios incluidos.

Quiero ser completa y autenticamente libre. 

No sé a donde me llevará eso. 
Ni cuándo, 
ni dónde, 
mucho menos u…

Microcuento.

Amé mis cicatrices.  Eran las únicas pruebas, de que lo nuestro fue real.

Esto es lo que pasa cuando pones el aleatorio.

En un mundo de cínicos donde no existen los corazones rotos, sigue siendo verano y dormir acompañado sólo es sinónimo de pasar calor.

Se me da demasiado bien sentirme cómoda estando sola, y siempre he sido de arreglar yo misma mis pequeños desastres aunque lleven escrita tu culpa.

Nos acostumbramos al pasar sin mirar y de puntillas sobre todos aquellos errores que después nos harían sacar lo peor de nosotros mismos. Yo, que siempre he sido de escribirte muy bajito en lugar de mirarte a la cara, comencé a dejar de perseguir tus errores para así justificar la forma en la que me siento cada vez que te veo pasar por ahí. Tú, que siempre tratas de arreglar las mentiras con la carta de que te quiero y no lo digo, sólo te sientas a esperar a que yo dé un paso al frente para firmar mi propia carta de renuncia del único lugar al que he pertenecido alguna vez. 
Dejamos que el orgullo pasara por nosotros con todo el ruido que hace mi culpa cada vez que me señalas y sé que sigues pensando que fue un…

Partida de solitario.

Sin líos, y sin comerse la cabeza...

Aquí no gana quien más siente,
sino quien antes deja de sentir.

Y esto, claro está, en el hipotético caso de que pueda haber un ganador, 
que perder, perdemos todos, 
sin privilegios, 
y sin poder ganar a base de trampas.

El premio no es la felicidad..
para eso,
no hay que ganar nada. 

Digamos que se trata todo de la eternidad, 
de como no hay nada eterno,
y de como le puedes preguntar a la muerte
aunque no te conteste,
aunque no te escuche,
y simplemente te sientas solo.

Al final, es la soledad lo único que permanece,
de lo que no nos libramos.
Creeme, 
es por lo que perdemos todos, 
y por lo que algunos, 
muy pocos,
no pierden.
Tampoco ganan nada,
y solo niegan todo. 
Sólo les queda afirmar que la soledad no les afecta,
que así todo es mejor.
Sin conflictos con otros peones,
y no importa si juegas mal,
pues tan solo es una partida del solitario. 

No te gana nadie, así que no se pierde,
solo se disfruta.
Sin líos y sin comerse la cabeza (como ya dije)...
pero se equivocan
tal vez …

Te dedico un verso. Pero sólo uno.

No era perfecto,
era mágico.
Y eso casi 
casi,
era sinónimo de perfección.







1.1. resumido.

Si comienzo a escribir podría explotar,
pero creo 
que no hacerlo
terminaría por tener el mismo resultado.

Así que haciendo un resumen
y dejando al margen que no presté atención
en toda la última hora,
me quedo con que la cama siempre 
pero siempre, y no exagero,
quedará deshecha
y al final sería muy hipócrita no entenderlo
porque yo estoy exactamente igual.

 ...

Aunque mejor ahora que después,
que iba a ser imposible cuando me volviera intensa,
y ni yo quisiera,
ni tú podrías,
al final todo sería caos
y ningún comienzo,
justo en ese punto donde todo empieza a parecerse a la nada,
y ya no habría forma de volver atrás.

Y si, esto es una versión corta,
muy, pero que muy corta,
porque la larga daría muchas pistas,
y mientras menos me entiendas mejor,
así puedo fingir un poco más
que yo tampoco lo hago. 


Es como una despedida constante.

Cada vez te siento más lejos y he dejado de escribir. No sé si esto es un motivo o es una escusa. Sólo es. Y eso ya es mucho en este montón de sin sentidos en los que pensar a las tres y diez de la madrugada. Todo comienza a complicarse en el momento en el que tengo que convencerme de que dormir sin ti no está tan mal, es algo a lo que se puede sobrevivir, aunque después de todo no se me ocurra ninguna forma para autoconvencerme de ello. 

Ya que estamos podría aprovechar para decirte que te lleves toda esta enorme culpabilidad que dejaste tirada por aquí, como el resto de tus cosas, que ya no sirven para nada más que no sea convencerme de que todo aquello fue real. Todas esas canciones de fondo o asientos número siete en cada sala de cada cine. Llévate todo este aire que tiene tu olor y así fingiré mejor que hace un momento me acordé de ti. 

Levaba tanto tanto tiempo. No sé si siento inspiración o miedo. Pero al final dejarme llevar significa volver a lo mismo, y te juro que durante un …
Lo más bonito que ha inventado el mundo siempre será la poesía.

Luego estás tú, con toda esa magia que tienes, haciéndome dudar durante un segundo, y sembrando el olvido de que es por ti y por sonrisas como la tuya que algún día alguien comenzó a escribir.

Te debo la poesía. Y ojo, que con esto quiero decir,
que te debo lo más bonito que hay en mi vida. 

Quiero.

Alguien con quien quedarse tirado en la playa
hasta las 4 de la madrugada
y hablar,
solamente hablar de todo.

De los días de invierno,
de las tardes de verano,
de la lluvia y las guerras de  almohadas.
De construir castillos de sábanas en una habitación.
De las luces de colores,
y de helados de chocolate.
De cuál es el mejor grupo de música,
o la mejor playa para ir de acampada.

De cantar en la bañera,
y de saber lo que se siente 
cuando ves que tus sueños se hacen realidad.

Alguien con quien reír a carcajadas.
Alguien con quien ser tú mismo.
Con quien sentirse tranquilo.
Con quien estar bien..

Alguien como tú.


'Un momento que cambie todo..'

Por un segundo se acordó de ella.Sé que se acordó de ella. Y está bien,  supongo, incluso, que se podría decir que es lo normal. Nunca se olvida lo que amaste de verdad. Donde te sentiste realmente vivo. Donde te sentiste realmente feliz. Donde te sentiste realmente libre.

''Un escritor es la suma de sus experiencias.''

Que bonito es escribir estando enamorado.

Que bonito es escribir con el corazón roto. 

En resumen, 
que bonito es escribir 
cuando realmente se siente de verdad.

Estoy segura,
de que no hay emociones más bellas que esas,
ya que al final
son las que nos hacen sentir realmente vivos,
las que nos dejan los mejores recuerdos,
y  no hay nada mejor que escribir sobre ello.

Viene cuando viene.

Comencemos desde abajo
desde las cenizas,
desde los rotos,
desde las cicatrices al rojo vivo,
y las noches en las que necesitas una cerveza y un cigarro,
o un buen polvo. 

Convertimos la soledad 
en pagar por cualquier compañía de una noche,
o peor aún
de media vida,
y digo que es peor,
porque vender falso amor a cambio de compañía
es una putada por la que muchos hemos pasado.
Ya sea entregando.
Ya sea recibiendo.

Al final del día,
da igual cuanto te esfuerces,
o cuanto luches por permanecer,
simplemente te desvaneces
te transformas en nada, 
y entonces tan solo te quedará esperar.

¿Esperar a qué?
Al aburrimiento del que no tiene qué hacer por las mañanas,
del que se queda colgado por la tarde,
del que se siente sucio por la noche.

Decimos amor, como quien dice siguiente,
y es así, 
va por turnos. 
Hoy te toca a ti y mañana ya veremos,
pero al final,
siempre terminamos mirando para el lado que no es.

Hablo desde la herida a la que le echaron limón,
hablo desde el dolor, que solo ves si miras bien a los ojos,
desde la…

Hay silencios que hablan por sí solos.

Comencé a escribirte 
y descubrí que ya no me queda nada más por decir.
Éste es tu final, y éste es mi principio.
Bienvenida sea esa libertad en la que tú ya no me envuelves, y en la que mis últimos suspiros dirigidos a cualquier lugar de la nada
ya no se parecen lo más mínimo a ti.

Sentí que no me quedaba nada más por hacer 
salvo escribirte,
salvo salvarte.
Y creí, 
que estaba haciendo lo mejor, 
cuando cerré bajo llave todos los remordimientos
para luego dejarlos salir de golpe
e intentar que no pudieran con todo otra vez.

Después de todo eso no sé bien que pasó.
Sólo estaba yo sentada bajo todas esas mentiras,
y tú querías arreglar las vidas de los demás
dejándote ver por las noches como si por el día no existieras,
y como si en los atardeceres
el sol se marchaba porque no sabía nada de ti.

No sé bien en qué momento dejó de importarme todo eso,
pero me convertí en lo que tú jamás creíste que llegaría a ser:
libre.

De pronto todas las cajas de recuerdos quedaban vacías,
y las voces que contaban a lo que te …

La familia debería ser eterna.
Siento que todo es tan efímero... Algún día miraré atrás y recordaré este instante como propio de la perfección.
Mi madre viendo su novela, mi padre, llegando de trabajar con una sonrisa, siempre con una sonrisa.
No quiero pensar en el día en el que al entrar por la puerta ellos ya no estén.
Quiero abrazarlos fuerte fuerte fuerte para siempre.
Y aún así, me parece muy poco tiempo.



Summer paradise.

¿Hay algo mejor que sentir el sol en la espalda?
Que esa sensación de libertad, 
de las rimas que hacen todo más bonito,
y el sentir que ahora es el mejor momento.

No cambio por nada del mundo esa canción 
que me obliga a cantar como una loca,
o esas tontas ganas de sonreír por cualquier cosa.

Que bueno es estar bien.

Que placer dejar que te lleven las olas,
y esa foto que congela para siempre 
las pequeñas perfecciones de la vida.
Nos hace grande,
nos hace eternos.

Hoy brindo por esos amigos que te sacan fotos mientras duermes,
por las cervezas frías,
por las canciones a dúo y desafinando,
por los días de playa, 
por las noche de cotilleos y risas,
por las risas en familia
y por todas esas locuras improvisadas 
con esas personas que a pesar de todo, 
aún siguen en tu vida.

Como se nota que viene el verano,
y joder, 
que puta felicidad. 



Había una vez un color triste que se parecía a tu nombre.

Me pregunto cuantas veces te habré buscado por las noches,
o cuantas veces me he quedado esperando a que,
aún sabiendo que no. 

No sé, 
es como si no fuera capaz de mantenerme alejada
o al menos no por mucho tiempo,
y siempre tenga que volver 
aunque solo sea por si acaso.

Sé que algún día no recordaré nada sobre las osos polares
o las colas negras de un gato que nos da buena suerte,
y que ya no quedarán cenizas ni rincones,
ni flores que rebozan vida y color azul.

Siempre fui de quedarme en silencio
y mirarte directamente a los ojos. 
Y no entiendo cómo demonios he llegado hasta aquí,
después de haber estado rodeada durante tanto tiempo 
por todos tus ángeles.

El color rojo siempre me ha quedado bien
y mira como lo sabes. 
Y aunque estábamos muertos de miedo nos reímos, 
porque total,
puestos a darlo todo
es mejor hacerlo a lo grande.

Después no recuerdo por qué,
pero yo flotaba y tú sólo tratabas de que volara más alto,
me diste alas, 
aunque no lo creas, 
después de eso no volví a volar nunca más.

Y puede ser…