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Mostrando entradas de 2017

_ _ _ _ _ _ _ sola.

No sé lo que siento
ni por qué.

Hace casi tres años
rompieron hasta la última pieza de mí.
Me he vuelto a recomponer,
pero ya nunca seré la misma.

Me he buscado por mil rincones,
he arrancado mil raíces,
me he arrancado las alas.
Ahora no tengo ni idea de cómo ponérmelas,
y de ser así,
no sé si algún día podré volver a volar.

Entre bares y aparcamientos vacíos,
aprendí que una persona puede mirarte a los ojos,
y no verte.

Pasa lo mismo con lo que escribo,
pueden leerlo.
Pero nadie entiende
y tal vez por eso lo hago.

Hace tiempo que no digo 'Te quiero'.
No porque no lo sienta,
es que ya no sé decirlo.

En un mundo de mentiras,
querer, se ha convertido en una más.
Algo está realmente jodido
cuando dudamos de querer
o ser queridos.

Creo que es algo sobre lo que no se debe dudar.
Jamás.

El caso es,
que me llevó medio segundo
el darme cuenta de que estaba a punto de cometer el mayor error de mi vida.
Y luego seis meses
para darme cuenta de que lo estaba cometiendo.

Tenía que frenar,
y sólo podía sentir como aceleraba…

Aquí sigo.

Sabía que me estaba metiendo en la boca del lobo,
pero qué bien sienta a veces cuando te comen.

Tirarse sin paracaídas,
acelerar cuesta abajo,
saltar de espaldas.

No mirar las cartas que están sobre la mesa, y jugársela
me parece una muy buena forma de ganar la partida.

Hubo un día en el que miré atrás
y ya no había absolutamente nada.
¿Se supone que debo de sentir miedo?
Hace tiempo que le perdí el significado,
aunque eso carezca de sentido,
y yo no sepa bien qué hacer ahora,
o en que lugar nos deja después de todo lo que hemos dejado de ser.

Hace más de lo que recuerdo,
que no recuerdo dónde se rompieron todos los lazos, 
y las cartas a mano, 
y los juegos de palabras de dejarnos en silencio. 

Hace diez mil mentiras que no te creo. 
Aún así, todavía espero escuchar alguna verdad.
O entender, por qué a pesar de todo, sigo permaneciendo inmóvil donde siempre, 
escuchando una y otra vez, 
lo que hace demasiado tiempo dejaste de decir,
o yo de oír.

Todas las últimas veces dejan de serlo constantemente. 
No pone…

Sobran verbos.

Y te preguntarás qué querré decir.
Yo me pregunto qué no.

Hay tantas preguntas que solo nos centramos en eso,
nos olvidamos de contestar, 
nos olvidamos de las respuestas, 
nos olvidamos de aquello que nos inspiraba. 

¿Qué nos inspira?
O, qué nos llena..

¿Por qué lo que nos llena nos vacía?

No sé, 
cuando tiene que ver contigo no sé nada,
dudo todo, 
nada es y todo sí. 

No entiendo como hemos llegado hasta llegar a irnos.
Como hemos pedido deseos, 
y hemos esperado que nos cumplan a nosotros. 

¿Qué nos pedimos a nosotros?

O qué hacemos para pedir por, 
pedir a,
o simplemente pedirnos. 

¿Y si nos pedimos luchar por nosotros mismos?

Yo me lo pido y me olvido.
Me lo debo, 
y te lo debo.
Sino, tal vez no estaría diciéndote todo esto. 

No sé por donde seguir y aún así sigo. 
No sé por qué debería seguir aquí después de tanto, 
después de todo. 

No sé si me leerás, 
si me entenderás,
y a estas alturas tampoco me importa. 

Supongo, 
que sólo quiero decir que, 
aunque no sepa como.

No sabría decirte ni aunque me mires a los o…

Mereces un huequito aquí.

No sé cuál es el motivo,
que lleva a una persona a escribir,
pero bendito motivo.
Llorar,
palabras,
es la mejor forma de llorar que conozco.
(Y tú tienes gran culpa de ello)

Siempre he dicho
que a los monstruos hay que sacarlos a pasear,
que se pierdan si es necesario,
o que vuelvan,
si tienen que volver.
Al final
lo malo
sirve para hacernos fuertes.

Por experiencia diré,
que escribes una vez,
y caes en un puto vicio.
Pero leer,
leerte,
esa sí que es la mejor droga que conozco.

Y decirte,
que gracias a ti entendí que escribir no es huir.
Es afrontar.
Y hay que ser muy valiente,
para soltar todos,
y cada uno de tus miedos,
como quién anda con una pistola cargada,
y espera no dispararse encima.

Al fin y al cabo,
escribir y quedarse desnudo,
es casi lo mismo.
Y es cierto que mi cuerpo no te dirá lo mismo que mis palabras,
pero al final,
lo realmente jodido,
es sentirse expuesto.

Hay sonrisas,
letras,
y sombreros de medio lado,
que te hacen ver la vida de otra forma,
o entenderla,
o expresarla,
o como quieras llamarlo.
Y mira que …

Revuelto.

No sabía lo que estaba a punto de pasar, 
sólo me situé en el momento previo a, 
y esperé.

Esperar, 
suena tan desesperante cuando no sabes cuanto tiempo te llevará...
Al final de un montón de escusas, 
y noches en otras camas a las que no pertenecemos, 
suspiramos imaginando que hubiera pasado aquella noche, 
o aquel día, 
o cualquier otro momento seguido por ganas, 
o cojones, 
de afrontar que estábamos jodiendo la única cosa buena que nos había pasado en la vida.

Es más fácil engañarse que engañar.
También más peligroso.

Hemos construido un enorme castillo 
de peros y quizás
y muy pocas respuestas que demuestren que en todo esto hay un mínimo de sentido, 
que no sólo es azar, 
y que no me estoy volviendo del todo loca 
aunque tú no seas capaz de verlo. 

Te miré a los ojos
y te mentí tan bien que hasta yo me lo creí. 

No sé si sentir miedo u orgullo,
aunque a estas alturas me conformo con sentir cualquier cosa.

Créeme, 
ya no estoy esperando por ti.
Tampoco es que esperara antes, 
pero supongo que una buena f…

Esta es una de las entradas más dolorosas que he escrito.

No quiero que te preocupes si me ves triste. No es tu culpa, al contrario. Me has dado diez años de amistad incondicional, y me pone triste darme cuenta de que no va a ser para siempre. 
Deberías ser para siempre. 
Pero de los de verdad, de los que duran toda la vida. 
Es increíble como eres tú el que aún viene a consolarme, cuando eres tú el que me necesita ahora más que nunca. Yo te necesitaré siempre, y siempre tendrás una parte de mi. 
Disfrutemos ahora de lo que nos queda juntos, porque el cuerpo muere, pero un amor como el que tú me has dado, no morirá jamás.

Razones.

Entre pozos y ninguna salida,
la oscuridad a veces sienta demasiado bien. Estar jodido,  pero jodido de verdad.
Miras a tu alrededor y todo es miseria y caos,  ningún salvavidas  y escalofríos  cada vez que prestas atención al mundo exterior. 
Te preguntas entonces como sería todo sin ti. Como estarían, a quién le importaría.  Dejar de luchar suena fácil. 
No sé cuando me quedé sin fuerzas,  el caso es que no tengo, y por primera vez al cerrar los ojos,  no veo absolutamente nada. 
Que razones quedan y para qué,  en qué momento comenzó a ir todo tan mal,  cuando se me fue de las manos,  cuando dejé de saber que hacer. 
El espejo ya no me refleja  y todo lo demás me da igual. Llega un momento  en el que simplemente ya no sientes nada.
No sentir nada. ¿No era eso lo que quería? No sé que hay después de la nada,  pero aquí estoy completamente sola.
Aquí no existe un final, y de pronto son las decisiones las que me toman a mi. ¿Qué es? ¿Qué no? ¿En qué se resumen todas las razones que me han traído hasta aquí? Y tal vez e…

No sé qué título ponerle a todo esto.

Hay personas con las que puedes ser tú al cien por cien y hay personas con las que no. Y es una pena, pero solo cuando estás realmente jodido, te das cuenta de cuál es cuál. 

Creo que ultimamente he estado un poco perdida,
y creo también que he descubierto el por qué.

Desconectar de todo,
de todos,
de ti,
e incluso de mi.
Miro dos semanas atrás,
y todo era completamente diferente.
Tocar fondo a veces es necesario,
te hace darte cuenta de quién está,
de quién eres,
de a quién necesitas.

No digo que haya tocado fondo,
no lo creo,
pero siento que comienzo a ahogarme.

Quiero correr y no sentirme perseguida,
sino acompañada.
Entender,
y que entiendan,
que solo estoy buscando la mejor manera de ser yo misma,
y eso incluye dejar pasos perdidos por el camino.

Y es que hay fotos que son heridas abiertas,
y brazos a los que tan solo quieres regresar.

Necesito avanzar rápido
y no puedo moverme.
Quiero alejarme,
quiero permanecer,
y sé que parece contradictorio, pero no lo es.

He visto sonreír almas vacías
y llorar desde el d…

Cinco minutos más dos.

He tratado de recordar, el momento exacto en el que decidí no escribirte más.
He estado engañándome a mi misma desde entonces,
fingiendo que no,
cuando sí,
como que..
La verdad ha pasado tanto tiempo,
que ya ni recuerdo que fue lo último que te escribí,
aunque sé exactamente lo que sentía,
es lo mismo que siento ahora,
y lo mismo que he sentido todas y cada una de las veces
en las que desconecto del mundo para escribirte a ti.
Es la única forma que tengo para sentirte cerca.
Aquí no ha pasado el tiempo,
aquí aún estamos entre cristales empañados
y escaleras de caracol.
Aún me llamas para preguntar si ya llego,
y yo te contesto que me des otros cinco minutos más.
Aquí,
aún,
me estás concediendo esos cinco minutos.
Creo que no me había dado cuenta,
ni tú tampoco,
de que al final,
el primer y el último día que nos vimos,
tampoco se diferencian tanto.
El primer día apenas nos conocíamos,
y el último día tampoco.
Recuerdo mirarte, y sentir que hablaba con un extraño,
pero aquí, eso tampoco ha pasado.
Cuando te escribo

Siempre punto y coma.

No sé si escribirte, 
desde la valentía de saber
que vas a leer cada palabra, 
cada punto, 
cada coma, 
incluso, cada signo de interrogación,
y hazme caso, 
de estos habría muchos. 

Y digo valentía,
porque es muy fácil escribirle palabras a la nada.
Decírtelo
directamente

ti,
créeme, 
sería muy diferente. 

Sería como entregarte una parte muy íntima
que sé que no voy a recuperar,
y tú harías con ella, 
lo que te de la gana.

No sé si sería capaz de esperar una respuesta 
sin volverme loca primero, 
sintiéndome completamente desnuda ante ti,
y por primera vez, 
no tendría nada que ver con las otras veces. 

He hablado mil veces con el papel, 
(y alguna que otra más)
pero siempre las dudas me sirven de escudo,
me protegen
y así siempre es más fácil decir(te) lo que quiero,
sin que tú sepas que lo hago. 

Dónde queda ese miedo a..
ese miedo de,
ese miedo sin..

Creo que tampoco sabría que decir, 
o si. 
Tal vez sea eso lo que me asuste. 

Al final, 
escribir a la nada, 
siempre es más fácil,
que mirarte a los ojos 
y decirte que a…

ac-

Hablando a la nada
entre ventanas cerradas
y susurros sordos en pozos de debilidad y deseos,
siguen naciendo primaveras
y lluvias plateadas,
en todas las veces en las que fuimos valientes
y nos dejamos el tipo sin miedo a perderlo,
apostando al todo o nada,
y creyendo que es cierto eso de que es ahora o nunca.
Había una vez en la que todo tenía sentido
y yo sólo lo perdía cuando no era capaz de encontrarte
escuchando todo lo que sólo tú eres capaz de entender,
entre este montón de orejas vacías,
y vistas perdidas hacia ningún lado.
Todos estaban mirando al suelo
y yo solo podía mirarte a los ojos.
Pensé mil veces que sólo es cuestión de apagar las luces,
y dejarse llevar.
Ahora sólo pienso en que tal vez necesitaba saltar al vacío
y olvidar las dudas
y los miedo,
y sentir que seguir era tan fácil como pulsar un botón
y sentarme a esperar que tal me va.
Da igual que estés demasiado lejos
que yo te sigo sintiendo igual de cerca.
La próxima vez yo conduciré cerca del mar
mientras cambias de canción y aceleras la …

Confesión.

Sé que fuimos,en pasado,  y créeme si te digo que soy plenamente consciente de que no volveremos a ser. 
Y está bien,  no vengo a replicar eso. Sólo quería decirte que en cada nuevo alguien,  sigues estando  tú.  Y creí que debías de saberlo. 





Sí.

Hay veces que me imagino leyendo poesía,
tú me observas
y yo sonrío mientras te recito mi poema favorito.
Y mira que es complicado 
conseguir este estado máximo de conexión con alguien,
complicidad lo llaman algunos,
yo prefiero llamarlo nosotros.
Un día vas por la calle y te preguntas sobre la vida,
por los días de lluvia los domingos por la tarde,
y lo diferente que se llevan en compañía.
Siempre fui de creer en las casualidades,
y no se me ocurre ninguna mejor que el tenerte aquí
y ahora,
dure el tiempo que dure,
y cuanto más sea mejor.
Creo que me he acostumbrado a mirar la tele
mientras acaricio tu espalda,
a ver mil veces la misma película sin prestarle atención,
a los baños de espuma en compañía,
y a los 10 minutos cada mañana tomando café
en los que finjo que no se me hace tarde para ir a clase.
Te he visto brillar cuando más oscuro estaba todo,
y sacar toda la fuerza del mundo
para conseguir que sonría y todo vaya un poco mejor.
Romper todos mis esquemas
cada vez que vuelvo a construirlos,
se ha conve…

Y te quema.

Si no te importa me quedaré aquí
escuchándote suspirar, 
viéndote arder, 
¿Dónde escribo las noches 
que nos quedaron a medias por construir?.
Mil rastros que me llevan a ti 
y ninguna huella en el camino de vuelta. 
Los sueños pesan lo que mis ganas sin ti de por medio,
pensando que esto sólo es un juego, 
y perdiendo a posta sólo para comenzar a jugar otra vez. 
Nunca supe qué era escribir hasta que te fuiste, 
poesía y cerveza es el mejor combinado 
para las largas noches de insomnio. 
Qué sabrás tú de mis insomnios 
de mis noches olvidadas, 
de mis horas en la nada, 
de mis canciones ahogadas, 
o de los gritos reprimidos que te querían decir que eres el mayor capullo al que he querido jamás.
Demasiado profundo para un primer contacto ¿verdad?.
Siempre hubo niñas buenas 
con falditas de cuadros,
dos coletas,
y que miraban de reojo antes de portarse mal. 
Siempre hubo chicos malos 
que fingían con motos y chupas de cuero, 
y que miraban hacia otro lado cada vez que los mirabas de cerca
o directamente a los o…