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Supongamos.

Hablé una vez de un único verso, 
y no veo ningún espacio por aquí. 
-
Supongamos que todo esto comenzó el día
en el que decidimos no decir lo que sentimos,
porque hacer como si no, 
es mucho mejor que quedar como si..
Tengo tantas cosas que decir
que mejor no voy a decir nada.
Llámalo autoprotección ante esta enorme cantidad de sin sentidos
en los que tú entiendes todo demasiado bien
y yo cada día entiendo un poco menos.
Y nos quedamos con las dudas y los sueños, 
y las ganas se transformaron en un montón de preguntas
sin ningún tipo de interrogación 
pero con miles de exclamaciones que ya no significan absolutamente nada.
Tampoco sabrás que entre todas estas dudas
solo había una llave para todos esos salones de bailes vacíos
en los que yo ya no bailo,
y tú ya no te sientas a verme.
Ya no ando por aquí.
Pero tranquilo, que no todo es culpa tuya.
Supongamos que tienes toda la forma y su antojo
y todo esas veces en las que grité a pleno pulmón
solo se escuchaba silencio
y un montón de mentiras que fingía creer.
Fingía que después del sexo no fumabas por pura ansiedad.
La diferencia entre hacer el amor
y follar
se veía reflejada en tu cara.
Y no me preguntes por qué
pero cada vez se me da mejor fingir que no me importa.
Siempre has estado acostumbrado a que me importe,
y ya verás que drama,
el día en el que no me importe más,
y cuando te quieras dar cuenta,
yo ya haya cerrado la puerta.
Hemos jugado con el mismo cuchillo de siempre
solo que esta vez está más afilado que nunca,
yo ya no me presto como voluntaria,
me parece que tardé demasiado tiempo en darme cuenta,
o el masoquismo del que espera a ver qué va a ganar
era mayor que el miedo.
Llámalo masoquismo,
ansiedad,
necesidad.
El caso es que seguimos pidiendole derechos al olvido
como si tuviéramos la más mínima opción de reclamar algo
después de todas las cagadas que nos negamos a reconocer.
Al final no sé bien quién tiene que pagar todas las cuentas
de todos los platos rotos
(que son muchos)
pero yo te sigo echándo de menos y no sé por qué,
sólo sé que lo hago,
y que espero a que pases por aquí,
aunque no deba decirlo,
realmente aún lo hago.
Supongamos que tengo momentos de lucidez en los que decido no mirar atrás,
en los que ya no corro 
y tu no te escapas, 
en los que no hay pasadizos ni escombros, 
las ruinas están frías, 
y las cenizas simplemente se dejan llevar, 
que es lo que siempre terminan por hacer. 
Han pasado tres días. 
No ha cambiado absolutamente nada.
Yo ya no miro al techo 
y tú has dejado de esperar a que me  de cuenta. 
Seamos claros, 
es lo único que siempre nos ha faltado,
pero al final seguimos sin decir nada y nos alejamos. 
Y supongamos que es lo que tenía que pasar. 
Porque ha pasado, 
y seamos sinceros, 
es sólo culpa nuestra. 
Que puede que algún día aprendamos a decir cómo 
por qué
y toda esa mierda.
Pero hoy no es ese día, 
y ésta 
es sólo otra factura que tendremos que pagar.
 

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Especial.

Hablaré de ti,
Con ese pelo rubio
Y esa sonrisa fuerte,
Con esa valentía de poder con todo
Y no dejar que nada
te pueda
a ti.

Hablaré de cómo te emocionas con un par de versos,
De tus enfados
Y de tu cara de caprichosa,
Y de como me gusta porque es cuando eres más tú que nunca.

De tu estrés por la vida
Y de tu calma para los demás,
Siempre para los demás.

De las risas en momentos serios,
Y de tus ''tía''
Que repetirás como mil veces al día
Y qué yo espero escuchar mil veces al día más.

Hablaré de cómo eres mi apoyo,
Y de cómo elegiría mil veces el momento en el que decidí hablar con esa chica de la Facultad.

Hablaré de lo que somos las tres juntas.
Las tres unidas.
Siempre las tres.

Que seré tu fuerza cuando lo necesites
tus lágrimas cuando llores,
Tu eco cuando rías
Tus manos,tus ojos, y tu amiga sobre todas las cosas.

Que estoy aquí
Y qué espero
Que no lo olvides.

Hablaré de como te he visto reír
Y cómo te he visto llorar.
Y de como te quiero,
en poco tie…

Mereces un huequito aquí.

No sé cuál es el motivo,
que lleva a una persona a escribir,
pero bendito motivo.
Llorar,
palabras,
es la mejor forma de llorar que conozco.
(Y tú tienes gran culpa de ello)

Siempre he dicho
que a los monstruos hay que sacarlos a pasear,
que se pierdan si es necesario,
o que vuelvan,
si tienen que volver.
Al final
lo malo
sirve para hacernos fuertes.

Por experiencia diré,
que escribes una vez,
y caes en un puto vicio.
Pero leer,
leerte,
esa sí que es la mejor droga que conozco.

Y decirte,
que gracias a ti entendí que escribir no es huir.
Es afrontar.
Y hay que ser muy valiente,
para soltar todos,
y cada uno de tus miedos,
como quién anda con una pistola cargada,
y espera no dispararse encima.

Al fin y al cabo,
escribir y quedarse desnudo,
es casi lo mismo.
Y es cierto que mi cuerpo no te dirá lo mismo que mis palabras,
pero al final,
lo realmente jodido,
es sentirse expuesto.

Hay sonrisas,
letras,
y sombreros de medio lado,
que te hacen ver la vida de otra forma,
o entenderla,
o expresarla,
o como quieras llamarlo.
Y mira que …

Asuntos pendientes.

Lo que callamos por..
Lo que perdemos por..
Lo que dejamos de ser por..
Hay que ser muy idiota, para no disfrutar de aquello
que te hace feliz.
El miedo
a veces,
es la diferencia entre el todo y la nada.

He llegado a la conclusión
de que quedarse quieto, es más cómodo que mover el culo
por aquello que te hace perderlo.
Y que a veces,
le dedicamos las luchas a las guerras equivocadas.

Así que hoy el silencio me pesa un millón de años,
mientras el miedo se convierte en motivo suficiente para dejarnos perder demasiado fácil.

No puedo decir más,
porque llevo demasiado tiempo sin decir nada.
Y digamos,
que se resume en que esto no va bien,
cuando podría ir de puta madre.

Es muy simple,
'miedo' sólo sería una palabra,
si no le diéramos el poder de destruirnos.