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Mostrando entradas de agosto, 2017

No sé qué título ponerle a todo esto.

Hay personas con las que puedes ser tú al cien por cien y hay personas con las que no. Y es una pena, pero solo cuando estás realmente jodido, te das cuenta de cuál es cuál. 

Creo que ultimamente he estado un poco perdida,
y creo también que he descubierto el por qué.

Desconectar de todo,
de todos,
de ti,
e incluso de mi.
Miro dos semanas atrás,
y todo era completamente diferente.
Tocar fondo a veces es necesario,
te hace darte cuenta de quién está,
de quién eres,
de a quién necesitas.

No digo que haya tocado fondo,
no lo creo,
pero siento que comienzo a ahogarme.

Quiero correr y no sentirme perseguida,
sino acompañada.
Entender,
y que entiendan,
que solo estoy buscando la mejor manera de ser yo misma,
y eso incluye dejar pasos perdidos por el camino.

Y es que hay fotos que son heridas abiertas,
y brazos a los que tan solo quieres regresar.

Necesito avanzar rápido
y no puedo moverme.
Quiero alejarme,
quiero permanecer,
y sé que parece contradictorio, pero no lo es.

He visto sonreír almas vacías
y llorar desde el d…

Cinco minutos más dos.

He tratado de recordar, el momento exacto en el que decidí no escribirte más.
He estado engañándome a mi misma desde entonces,
fingiendo que no,
cuando sí,
como que..
La verdad ha pasado tanto tiempo,
que ya ni recuerdo que fue lo último que te escribí,
aunque sé exactamente lo que sentía,
es lo mismo que siento ahora,
y lo mismo que he sentido todas y cada una de las veces
en las que desconecto del mundo para escribirte a ti.
Es la única forma que tengo para sentirte cerca.
Aquí no ha pasado el tiempo,
aquí aún estamos entre cristales empañados
y escaleras de caracol.
Aún me llamas para preguntar si ya llego,
y yo te contesto que me des otros cinco minutos más.
Aquí,
aún,
me estás concediendo esos cinco minutos.
Creo que no me había dado cuenta,
ni tú tampoco,
de que al final,
el primer y el último día que nos vimos,
tampoco se diferencian tanto.
El primer día apenas nos conocíamos,
y el último día tampoco.
Recuerdo mirarte, y sentir que hablaba con un extraño,
pero aquí, eso tampoco ha pasado.
Cuando te escribo