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Cinco minutos más dos.

He tratado de recordar, el momento exacto en el que decidí no escribirte más.
He estado engañándome a mi misma desde entonces,
fingiendo que no,
cuando sí,
como que..
La verdad ha pasado tanto tiempo,
que ya ni recuerdo que fue lo último que te escribí,
aunque sé exactamente lo que sentía,
es lo mismo que siento ahora,
y lo mismo que he sentido todas y cada una de las veces
en las que desconecto del mundo para escribirte a ti.
Es la única forma que tengo para sentirte cerca.
Aquí no ha pasado el tiempo,
aquí aún estamos entre cristales empañados
y escaleras de caracol.
Aún me llamas para preguntar si ya llego,
y yo te contesto que me des otros cinco minutos más.
Aquí,
aún,
me estás concediendo esos cinco minutos.
Creo que no me había dado cuenta,
ni tú tampoco,
de que al final,
el primer y el último día que nos vimos,
tampoco se diferencian tanto.
El primer día apenas nos conocíamos,
y el último día tampoco.
Recuerdo mirarte, y sentir que hablaba con un extraño,
pero aquí, eso tampoco ha pasado.
Cuando te escribo
sólo existen las sonrisas,
las peleas bajo las sábanas,
tu voz..
Y ojalá no hubieran despedidas,
ni mirar para otro lado,
ni los años pasando a toda velocidad,
ni silencios.
Esto es lo único que queda,
y supongo,
que ese es el motivo por el cual dejé de escribirte.
La intención era no recordar....
La intención,
porque la realidad es otra.


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Especial.

Hablaré de ti,
Con ese pelo rubio
Y esa sonrisa fuerte,
Con esa valentía de poder con todo
Y no dejar que nada
te pueda
a ti.

Hablaré de cómo te emocionas con un par de versos,
De tus enfados
Y de tu cara de caprichosa,
Y de como me gusta porque es cuando eres más tú que nunca.

De tu estrés por la vida
Y de tu calma para los demás,
Siempre para los demás.

De las risas en momentos serios,
Y de tus ''tía''
Que repetirás como mil veces al día
Y qué yo espero escuchar mil veces al día más.

Hablaré de cómo eres mi apoyo,
Y de cómo elegiría mil veces el momento en el que decidí hablar con esa chica de la Facultad.

Hablaré de lo que somos las tres juntas.
Las tres unidas.
Siempre las tres.

Que seré tu fuerza cuando lo necesites
tus lágrimas cuando llores,
Tu eco cuando rías
Tus manos,tus ojos, y tu amiga sobre todas las cosas.

Que estoy aquí
Y qué espero
Que no lo olvides.

Hablaré de como te he visto reír
Y cómo te he visto llorar.
Y de como te quiero,
en poco tie…

Mereces un huequito aquí.

No sé cuál es el motivo,
que lleva a una persona a escribir,
pero bendito motivo.
Llorar,
palabras,
es la mejor forma de llorar que conozco.
(Y tú tienes gran culpa de ello)

Siempre he dicho
que a los monstruos hay que sacarlos a pasear,
que se pierdan si es necesario,
o que vuelvan,
si tienen que volver.
Al final
lo malo
sirve para hacernos fuertes.

Por experiencia diré,
que escribes una vez,
y caes en un puto vicio.
Pero leer,
leerte,
esa sí que es la mejor droga que conozco.

Y decirte,
que gracias a ti entendí que escribir no es huir.
Es afrontar.
Y hay que ser muy valiente,
para soltar todos,
y cada uno de tus miedos,
como quién anda con una pistola cargada,
y espera no dispararse encima.

Al fin y al cabo,
escribir y quedarse desnudo,
es casi lo mismo.
Y es cierto que mi cuerpo no te dirá lo mismo que mis palabras,
pero al final,
lo realmente jodido,
es sentirse expuesto.

Hay sonrisas,
letras,
y sombreros de medio lado,
que te hacen ver la vida de otra forma,
o entenderla,
o expresarla,
o como quieras llamarlo.
Y mira que …

Asuntos pendientes.

Lo que callamos por..
Lo que perdemos por..
Lo que dejamos de ser por..
Hay que ser muy idiota, para no disfrutar de aquello
que te hace feliz.
El miedo
a veces,
es la diferencia entre el todo y la nada.

He llegado a la conclusión
de que quedarse quieto, es más cómodo que mover el culo
por aquello que te hace perderlo.
Y que a veces,
le dedicamos las luchas a las guerras equivocadas.

Así que hoy el silencio me pesa un millón de años,
mientras el miedo se convierte en motivo suficiente para dejarnos perder demasiado fácil.

No puedo decir más,
porque llevo demasiado tiempo sin decir nada.
Y digamos,
que se resume en que esto no va bien,
cuando podría ir de puta madre.

Es muy simple,
'miedo' sólo sería una palabra,
si no le diéramos el poder de destruirnos.